Javier Milei vinculó la legalización del aborto con la baja de la natalidad en la Argentina, argumentando en el Council of the Americas que la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) de 2020 daña el crecimiento económico y el sistema de previsión. “Estamos pagando muy cara la locura de los pañuelitos verdes”, afirmó.
Sin embargo, los datos oficiales de la Dirección de Estadísticas e Información de la Salud (DEIS) contradicen esta relación. El descenso de nacimientos en el país comenzó en 2014, seis años antes de sancionarse la ley. En 2014 hubo 777.012 nacidos vivos, cifra que cayó un 31,4% para 2020 (533.299), antes de la vigencia de la norma. En 2024, la cifra bajó a 413.135, un 22,5% menos que en 2020. Asimismo, la fecundidad adolescente retrocedió un 64% entre 2005 y 2023.
Según el Banco Mundial y el UNFPA, la baja de natalidad es una tendencia global y regional de largo plazo. Este fenómeno, que afecta a la región desde hace más de medio siglo, se asocia a factores multicausales: la incorporación laboral femenina, el mayor nivel educativo, las dificultades para compatibilizar empleo y crianza, y la mayor disponibilidad de métodos anticonceptivos.