TENÍA SU PROPIA CUEVA

Tigre del Quequén: Conocé al Robin Hood necochense

Desde el sitio Visiting Argentina realizan una crónica corta sobre el legendario gaucho Felipe Pascual Pacheco, conocido como El Tigre del Quequén.
viernes, 4 de octubre de 2013 · 16:33

NECOCHEA (Cuatro Vientos) - Desde el sitio Visiting Argentina realizan una crónica corta sobre el legendario gaucho Felipe Pascual Pacheco, conocido como El Tigre del Quequén.

 

En Necochea a 35 km al sur del centro urbano se encuentra la enigmática "Cueva del Tigre”, una zona de belleza natural que posee acantilados únicos con un suelo rocoso que se adentra en el mar. Su nombre proviene de la leyenda del legendario gaucho Felipe Pascual Pacheco, alias "El Tigre del Quequén”, que supo refugiarse a fines del siglo XIX en una caverna a orillas del río Quequén Salado, que hoy es una atracción turística por su belleza natural y misticismo. Además la zona que se caracteriza por estar en pugna permanente entre el mar y la barranca, ha permitido el hallazgo de importantes piezas arqueológicas y antropológicas. Si duda este es un atractivo imperdible que te recomienda Visiting Argentina para tu viaje a Necochea en estas vacaciones  de Verano 2014.

¿Historia de un bandido Rural o un Robin Hood Argentino?

Felipe Pacheco es toda una leyenda en el sudoeste de la provincia de Buenos Aires, y sobre su figura hay diversos pensamientos, ya que algunos historiadores creen que era "gaucho pendenciero y malentretenido”, otros afirman que era "perseguido por la justicia”, que sólo desenvainaba su facón para defenderse de las provocaciones de otros gauchos que buscaban pleitos y fama. Se lo conocía como "el Tigre del Quequén”, por su astucia, fiereza y sorprendente habilidad para evadir a la policía.
"El Tigre del Quequén”, nació en 1828 en el barrio porteño de Palermo, pero cuando todavía era un niño fue abandonado por sus padres y criado por una mujer llamada Gregoria Rosa.

Muy joven, Pacheco hirió de gravedad a un conocido matón a sueldo de la época, por lo que poco después tuvo que huir tierra adentro. Pacheco cimentó su fama a punta de cuchillo y, según relatan crónicas de la época, "era temido por los gauchos e imbatible con el facón y el rebenque”.

tigre-quequen-El indómito gaucho, también trabajó como peón de campo –fue un experto en el arte de domar caballos–, pero en el año 1866, fiel a su apelativo, se trenzó en una feroz riña y mató a otro gaucho, que al parecer tenía protección política.Pacheco, nuevamente tuvo que escapar hacia el interior de la Provincia, abandonando a su familia y varios hijos.Buscó refugio en una enorme cueva a orillas del río Quequén Salado, en cercanías del pueblo de Oriente.En ese lugar, es capturado por un piquete de soldados al mando del célebre comisario de Necochea, Luis Aldaz, más conocido como "el gorra colorada” .

Además de ser temido y respetado, Pacheco fue peón, resero, domador y mano derecha del comandante y juez de Paz de Lobería, Miguel Martínez de Hoz, un fuerte hacendado dueño de la Estancia El Moro. Pero cuando estalla la guerra del Paraguay, y luego que Martínez de Hoz por cuestiones políticas deja su cargo, `el Tigre’ comienza a ser perseguido por sus opositores

En total se le asignaron 14 muertes al momento de ser juzgado , cuando el juez de Dolores pide a su par de Tres Arroyos un informe "el Tigre” sobre causas o sumarios abiertos, y este aclara que es totalmente inocente, incluso, hasta del homicidio de un vasco de la zona del que estaba acusado.
Si bien "el Tigre” "fue un gaucho bravísimo”, algunos historiadores creen que Pacheco "fue un perseguido por la justicia, que cayó víctima de las circunstancias de su época”.

Pacheco "el malo”, muere en Toay en la madrugada del 30 de Noviembre de 1898. Consta en el acto del libro de defunciones que el deceso se produce a causa de "reblandecimiento cerebral”, según el certificado médico del Dr. José Oliver. Horas más tarde de ese mismo día, y también según el archivo del Registro Civil, nacía Agustina, la séptima hija de aquel hombre de 77 años.

 

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