Una constructora de viviendas prefabricadas estafó a 200 familias de Mar del Plata, Necochea, Lobería y Miramar

lunes, 17 de junio de 2024 · 11:43

Una constructora de viviendas prefabricadas causó una verdadera conmoción en Mar del Plata y localidades vecinas. Cerca de 200 familias denunciaron a la empresa por estafas masivas en la adquisición de viviendas, y la investigación revela un elaborado modus operandi que ha dejado a muchas personas sin hogar y con sus ahorros dilapidados.

 Un Aluvión de Denuncias

Desde marzo de este año, las denuncias por estafa comenzaron a acumularse rápidamente. Rebeca Sánchez, abogada y representante de 90 de las familias damnificadas, relata que las denuncias se dispararon en cuestión de días. "De un lunes a un jueves, pasamos de 5 familias a 60, y para el fin de semana ya eran 200", comentó a TN. Sánchez se involucró personalmente en la causa al descubrir que sus propios padres eran víctimas de la constructora Polo.

Sánchez se unió a un grupo de apoyo para ayudar a sus padres y rápidamente se encontró representando a decenas de familias en la misma situación. "Cuando dije que era abogada, me escribieron todos", explicó. Sin embargo, no todas las víctimas están dispuestas a involucrarse en acciones legales debido al dolor y la resignación de haber perdido sus inversiones.

Un Alcance Extenso

Las víctimas provienen de diversas localidades de la provincia de Buenos Aires, incluyendo Mar del Plata, Lobería, Necochea, Miramar y Pinamar. La magnitud del caso es tal que algunas de las víctimas tienen vínculos familiares con los presuntos estafadores. "La contadora es mi prima", "Uno de los vendedores es hijo de mi primo", son algunas de las frases que Sánchez ha tenido que escuchar durante la investigación.

Hasta el momento, la fiscalía ha recibido 170 denuncias, con montos que oscilan entre los $2 millones y los $16 millones. Sánchez explica que todos los afectados han invertido al menos $1.500.000 en sus viviendas, y la mayoría no ha recibido nada a cambio.

 Un Fraude Bien Orquestado

Según las denuncias, la estafa fue llevada a cabo por dos sociedades: Arraial S.A. y Cozzu S.A., ambas administradas por Fermín Sánchez Cortijo y Nadia Lorena Díaz, quienes se presentaban como una pareja con un emprendimiento familiar. La constructora Polo se estableció oficialmente a finales de 2019 y principios de 2020, y rápidamente abrió dos sedes estratégicas en Mar del Plata.

La oferta de la empresa era tentadora: viviendas prefabricadas a precios accesibles y con múltiples métodos de pago, incluyendo financiamiento del 100% con cuotas fijas en pesos. Sánchez explica que esta combinación de factores atrajo a muchas personas que buscaban acceder a su primera vivienda. "El 80% de las personas accedía a su primera vivienda", señaló la abogada.

Una vez captado el interés del cliente, la empresa ofrecía importantes descuentos por pagos en efectivo. "Eran descuentos del 20% y 25%. Ibas a la empresa con un bulto de dinero y no había constancia de que ese dinero ingresaba a las sociedades", explicó Sánchez.

Incumplimientos y Desapariciones

A mediados de 2023, comenzaron a surgir los incumplimientos y la gente empezó a contactarse entre sí. Las víctimas relatan que al acudir a las sedes de las constructoras, encontraron que una de ellas había cerrado. Eventualmente, una gran cantidad de afectados se reunió en la única sede que quedaba abierta, donde solo recibían promesas de prórrogas hasta que en abril de este año, la empresa dejó de responder y los vendedores bloquearon a todos los clientes.

 Reacciones y Escraches

La indignación no tardó en manifestarse en las calles de Mar del Plata. Carteles con leyendas como "chorros" y "estafadores" aparecieron por toda la ciudad, señalando a vendedores, estafadores y tesoreros de la empresa. Finalmente, en mayo comenzaron las acciones legales.

La Batalla Legal

La semana pasada, los abogados de la pareja titular de la constructora se presentaron en la sede legal con la intención de conciliar con los damnificados. Sin embargo, las víctimas aseguran que mintieron en varias de sus declaraciones. "Dijeron que cerraron sus puertas por los escraches, pero en febrero habían dicho que cerraban por vacaciones del personal", comentó Rebeca Sánchez.

Los abogados de la constructora afirman haber entregado 300 viviendas, aunque este dato aún no ha sido verificado judicialmente. La estrategia de la defensa es que la causa sea investigada por incumplimiento de contrato en lugar de estafa, argumentando que la situación inflacionaria del país complicó los compromisos contractuales.

 Posibles Resoluciones

Para Sánchez y las víctimas, la batalla legal es clara: deben demostrar que hubo delito de estafa para que los responsables respondan con su patrimonio personal. "Si logramos demostrar que hubo delito de estafa, estas sociedades y nosotros, los damnificados, podemos ir contra los socios y su patrimonio personal", explicó la abogada.

La defensa de la constructora ofreció conciliar y aseguró tener $320.000 para resarcir a las familias, una suma claramente insuficiente frente a la magnitud de las pérdidas. Además, la constructora ha insinuado que podría declararse en quiebra, lo que podría complicar aún más la recuperación de los fondos para las familias afectadas.

Mientras tanto, las víctimas continúan su lucha por justicia, esperando que la ley actúe a su favor y puedan recuperar, al menos en parte, lo que con tanto esfuerzo invirtieron. El caso sigue en curso y la esperanza de los damnificados es que se haga justicia y los responsables enfrenten las consecuencias de sus actos.

Otras Noticias