Un proyecto de ley en conjunto entre Argentina, Brasil y México busca ponerle un freno a la ola de importaciones chinas con restricciones a las compras en Shein y Temu, las plataformas de indumentaria a precios irrisorios que coparon los mercados en los últimos años.
Esta iniciativa, que se basa en una ley que ya rige en Francia, tiene como objetivo favorecer la competencia, proteger los empleos y garantizar los controles ambientales y sanitarios sobre las prendas que llegan desde el gigante asiático.
Lo que se busca es que esos productos cumplan con las mismas exigencias que los productos que se fabrican a nivel local.
En un informe de la Cámara Argentina de la Indumentaria revelaron que se pierden unos 1500 puestos de trabajos mensuales en el rubro. Por otro lado, ProTejer reveló que más de la mitad de las fábricas vendieron menos en el segundo trimestre del año, registrando caídas del 7% en promedio.
Para tener un dato más amplio, en estos últimos dos años, 8 de cada 10 empresas sufrieron una caída del 30% en su facturación.
Por otro lado, se contempla que las prendas llegadas desde China sean pasadas por un proceso de verificación de la ANMAT, que certifique la ausencia de sustancias tóxicas y prácticas contaminantes en su confección.
Esto se enmarca dentro de un antecedente preocupante: El Gobierno Metropolitano de Seúl reveló que parte de la ropa infantil que llegaba de estas plataformas superaba la cantidad legal de cadmio y plomo en un 600%.
Los fabricantes locales aseguran que Shein y Temu aplican precios de dumping, es decir que venden un producto en otro país a un precio artificialmente bajo —a veces por debajo del costo— para ganar ese mercado y desplazar a la competencia local.
En rigor, el proyecto de ley implicaría que, superada la etapa de control ambiental, las prendas quedarían alcanzadas por aranceles e impuestos internos como IVA e Ingresos Brutos.