La Dirección de Gestión Ambiental de la Municipalidad puso en marcha un proceso de ordenamiento y control sobre talleres mecánicos, lavaderos y actividades relacionadas en todo el distrito.
La iniciativa busca actualizar la documentación de los establecimientos y garantizar el cumplimiento de la normativa vigente, con especial foco en la correcta gestión de los residuos de corriente especial Y y H, definidos por la Ley Provincial Nº 11.720: aceites usados, filtros, trapos contaminados y otros desechos forman parte de los materiales que requieren un tratamiento diferenciado por su potencial impacto ambiental.
El operativo contempla inspecciones, asesoramiento y seguimiento técnico, con un cronograma que incluye a más de 50 talleres de Necochea y Quequén.
Desde el área, encabezada por Isabel Génova, recordaron que estos desechos no son residuos sólidos urbanos (RSU) y, por lo tanto, no deben ser eliminados con la basura común, ya que necesitan un proceso de disposición final específico para evitar riesgos ambientales y sanitarios.