La diputada y senadora electa por La Libertad Avanza, Lorena Villaverde, dio su primera entrevista para responder sobre las acusaciones en su contra por sus vínculos con el narcotráfico y con el narco extraditado, Fred Machado.
En diálogo con el streaming del medio Infobae, negó tener vínculos con organizaciones dedicadas al tráfico transnacional de drogas y, también, con Fred Machado, narco extraditado a los Estados Unidos que financió a José Luis Espert.
La dirigente libertaria, que no pudo asumir como senadora y retiró su renuncia como diputada para evitar quedarse sin fueros, dijo que “se la ha demonizado” y que ha sido objeto de “operaciones mediáticas sin precedentes”.
Sobre su frustrada jura como senadora, aseguró que “continúa un proceso administrativo” y dijo que “confía en que el prestigio y la moral que defiende el Senado no deberían ser violando la Constitución”.
Por otro lado, negó haber estado presa en los Estados Unidos por traficar cocaína y ensayó una historia para cuadrar su detención, a principios de los 2000, junto a ciudadanos colombianos, por transportar 15 kilos de esa sustancia: “Me fui a vivir muy joven a Estados Unidos por la muerte de mi padre. Puse una boutique, vino una persona en la que confiaba y fui a comprar ropa para mi local, en ese momento hubo una redada en el estacionamiento, había muchísima gente y quedamos todos sujetos a que se identifiquen las responsabilidades de cada uno. Nunca en mi vida estuve frente a una sustancia ilegal”. Además, añadió que entre los presentes había “como ocho personas y yo conocía solo a una. Yo había ido a comprar por primera vez a ese lugar, con un auto alquilado y mi tarjeta de crédito; fue un momento muy traumático y desolador”.
En esa línea, agregó que “solo conocía a Jesús Ferrer” y que “fue todo traumático”. “Fui con él porque era una persona muy conocida y me ofreció ir a un lugar como si fuera La Salada, para comprar ropa para mi boutique. Cuando llegué me dicen que hay sustancias ilegales, pero nunca lo vi”.
“Me encontré culpable de conspiración porque tenía conmigo 12 mil dólares. Pero la Justicia después dice que yo no estaba enterada de lo que sucedía en el lugar. Después el Presidente del jurado mandó una carta diciendo que actuó mal y se hizo un nuevo juicio y seguí adelante; me volví a Argentina. Esperé en todo momento que mi abogado me informara y me notificara. Pasaron los años y cuando consulté me dijeron que me habían sobreseído de la causa”, explicó.
En ese sentido volvió a remarcar: “No soy narcotraficante, no tengo ningún vínculo con ninguno, ni con Fred Machado y tampoco con nada que tenga que ver con las drogas”. Y cerró acusando a la Policía estadounidense de abuso de poder y discriminación racial.
Por otro lado, negó estar vinculada al lavado de dinero y se refirió a una causa por estafas que se ventiló tras separarse de su esposo, un empresario ligado al sector energético. “Me investigaron todo, me allanaron, hicieron artimañas para procesarme, con el fin de que renunciara a los bienes que me correspondían por el matrimonio, pero no me quebraron, seguí adelante. Mi exmarido impulsó la causa de lavado, por hacer el reclamo que me correspondía hacer, como el que hace cualquier mujer”, dijo.
Sobre el final, volvió a remarcar que a Fred Machado lo vio una vez, de manera ocasional, en un evento de Río Negro y dijo que “Claudio Ziccarelli –primo de Fred Machado que tuvo un ascenso meteórico en el negocio minero- es solo un amigo y militante” de La Libertad Avanza. También negó haber acordado con la DEA para regresar a la Argentina cuando estuvo implicada en el caso de narcotráfico y aseguró que esas versiones “son muy fantasiosas”