Como respuesta a haber quedado afuera de la discusión por la reforma laboral que impulsa el Gobierno Nacional, la CGT emprendió una serie de reuniones con el objetivo de imponer su propio proyecto en el Congreso y asegurarse votos clave.
Esta tarde se reunieron con gobernadores de Provincias Unidas. Los mandatarios conformaron un bloque propio en la Cámara de Diputados y empiezan a trabajar en el plan de “modernización” que plantea el Gobierno nacional. En el encuentro participaron Ignacio Torres (Chubut), Maximiliano Pullaro (Santa Fe) y Carlos Sadir (Jujuy). En tanto el cordobés Martín Llaryora estuvo presente de manera virtual.
Por el lado de la central obrera, estuvieron presentes el nuevo triunvirato conformado por Octavio Argüello, Jorge Sola y Cristian Jerónimo. Además, participaron Andrés Rodríguez (UPCN), Gerardo Martínez (UOCRA), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), Pablo Gabriel Pagez (SMATA) y Pablo Flores (AEFIP).
Según indicó el propio Ignacio Torres, al finalizar la reunión, analizaron la propuesta del Gobierno Nacional. Por su parte, Gerardo Martínez, dijo que “la idea es trabajar en forma conjunta y analizar un compendio de temas que están relacionados con los intereses de las provincias". En ese sentido, destacó que las provincias "están preocupadas por lo que puede ser el proyecto de ley de reforma laboral que plantea el Gobierno”.
El encuentro se llevó a cabo en la misma jornada en que juraron los nuevos diputados nacionales. En ese marco, Provincias Unidas conformó un bloque de 18 legisladores en la Cámara de Diputados de la Nación, que incluye representantes de sus provincias, de Encuentro Federal, los radicales de Democracia para Siempre, exdirigentes del PRO y hasta la exlibertaria, Lourdes Arrieta.
La CGT quiere hacer ruido tras haber sido excluida por la Casa Rosada de la discusión para confeccionar el proyecto que impulsa. En una movida que algunos consideran tardía, la confederación sindical apunta a conseguir apoyos en tiempo récord para primerear al Gobierno.