Como es en cada temporada de verano, los distintos organismos interesados en el desarrollo turístico salen a presentar datos que proyecten un éxito en la temporada de verano que no es más que una segmentación manipulada de lo que realmente pasa.
Naturalizando esa manipulación permanente de los datos, las autoridades salieron este martes a presentar una plena ocupación en alojamientos de la ciudad tratando de establecer el relato de éxito que se proyecta cada año sin importar los datos reales, el contexto ni la orientación política de los actores que difunden esos datos.
En ese contexto, una vez más la Comuna insiste en mostrar que la temporada es exitosa, más allá que en realidad se trata de una muestra tan reducida que daría vergüenza hasta al encuestador más atrevido. Haciendo uso de su desinformación habitual, la Comuna tomó un recorte estadístico favorable y lo presenta como la tónica del verano con el título: "La ocupación del fin de semana en Necochea superó el 80%, con picos del 100%".
Desde luego, cuando se desglosan los números todo queda mucho más deslucido y presenta un verdadero panorama de contracción sistemática e histórica que va de la mano de las recientes cifras oficiales que mostraron que en toda la provincia de Buenos Aires el problema no ha sido la afluencia de gente, sino el consumo de esa gente, más bien austero porque, como bien ha dicho muchas veces el presidente Javier Milei, "no hay plata".
Así, la Secretaría de Turismo y Desarrollo Productivo municipal a cargo de Matías Sierra elaboró un informe que permite el titular propagandístico a pesar que no refleja la realidad. Tomando sólo cuatro días de fin de semana, a mediados de enero, con varios eventos en curso y midiendo sólo una fracción de los alojamientos totales, el informe destaca un 82% de ocupación y un pico del 100% para cabañas y hoteles sindicales.
"Los datos, correspondientes al período tomado desde el miércoles 14 al domingo 18, contabilizan datos de alojamiento en hoteles (de 1 a 4 estrellas), hoteles y cabañas sindicales, hosterías, hostels, apart-hoteles, cabañas y campings", señaló la prensa municipal, que agregó además supuestos datos de alojamientos en casas particulares.
"Las estadísticas presentadas indican una paridad con los medidos la temporada pasada que marcaron un 82,5% de ocupación", señaló la Comuna y agregó que "el interanual en el rubro inmobiliarias descendió del 99% al 81%, según la cifra surgida del censo a las inmobiliarias registradas".
Aunque el titular despliega propaganda, en la realidad las cifras presentadas no muestran la contracción progresiva que viene sufriendo el sector desde hace décadas. La mayoría de los edificios que eran hoteles en la Villa Balnearia ahora son geriátricos; hace años que la ciudad no abre un nuevo hotel y los emprendimientos de cabañas nuevas son contados con los dedos de una mano. Esa contracción sostenida va de la mano de una crisis de consumo reflejada en los datos macro y una intención de las autoridades de seguir proyectando éxito aunque sólo sea en su imaginario.
Después de todo, a pesar de los reiterados anuncios de ocupación plena y temporadas llenas de eventos "colmados de público", la peatonal 83 sigue teniendo una cuadra y media de extensión hace décadas y el desarrollo de opciones típicas de un pujante mercado turístico en desarrollo, brillan por su ausencia en la ciudad.