Marco Lavagna presentó su renuncia como director del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) tras seis años al frente del organismo, período en el que atravesó dos gestiones políticas opuestas: la del Frente de Todos y la de La Libertad Avanza. La decisión fue confirmada por el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, quien anunció que Pedro Lines, hasta ahora director técnico del instituto, quedará a cargo de la conducción.
La salida del funcionario se produce en un contexto sensible: a tan solo ocho días del debut previsto del nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC), que debía comenzar a aplicarse con los datos de inflación de enero de 2026. Finalmente, el Gobierno resolvió postergar su implementación por falta de consenso técnico y político.
Lavagna había sostenido su continuidad bajo el perfil de “cuadro técnico” y con el objetivo declarado de fortalecer la calidad estadística del INDEC, un organismo que fue intervenido en 2007 y cuya credibilidad estuvo cuestionada durante años.
Su permanencia durante dos gobiernos ideológicamente enfrentados buscó mostrar independencia política del instituto, pero ese objetivo no logró consolidarse. Con su renuncia, se convirtió en la dimisión número 224 dentro de la administración de Javier Milei.
El principal punto de conflicto fue la implementación del nuevo IPC, elaborado sobre la base de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017/2018, que debía reemplazar la estructura vigente desde 2003/2004.
Luis Caputo confirmó que el nuevo IPC no se pondrá en marcha en febrero como estaba previsto y ratificó a Pedro Lines al frente del organismo.
“Pedro Lines es un funcionario de excelente trayectoria, intachable. Cuando estaba la sospecha de manipulación en la época de Moreno, incluso él se fue del organismo”, sostuvo el ministro.
Según explicó el titular de Hacienda, las simulaciones realizadas por Lavagna indicaban que las diferencias entre el índice actual y el nuevo eran mínimas:
Diciembre: el nuevo IPC daba levemente más bajo
Enero: también mostraba un valor apenas inferior
Por ese motivo, el Gobierno considera que “no es el momento” para modificar la metodología.
El nuevo Índice de Precios al Consumidor contempla una actualización clave en las ponderaciones de consumo, reflejando cambios estructurales en los hábitos de los hogares argentinos.
Entre los rubros que ganarían mayor peso se destacan:
Vivienda y servicios públicos
Transporte
Comunicaciones
Este rediseño fue solicitado expresamente por el Fondo Monetario Internacional (FMI), que en su último informe técnico señaló:
“Se espera que el INDEC publique a finales de 2025 el IPC actualizado, basado en la encuesta de gastos de los hogares de 2017-2018, para reflejar mejor los cambios estructurales y mejorar la calidad de los datos”.
Uno de los puntos más sensibles es el impacto del aumento de tarifas, en un contexto de reducción de subsidios a la luz, el gas y el agua.
Durante 2025, el rubro Vivienda fue uno de los que más aumentó:
Suba interanual: 41,6%
Tercer mayor incremento dentro del índice general
Sin embargo, estudios privados que ya utilizan el nuevo ponderador mostraron que el efecto sobre la inflación total no sería drástico.
El economista Martín González Rozada (Universidad Torcuato Di Tella) estimó que:
IPC con ENGHo 2017/18: 33,6%
IPC con metodología actual (2003/04): 31,5%
La diferencia, si bien existente, no resulta determinante en términos macroeconómicos.
La polémica por el IPC se suma a otras modificaciones recientes en el INDEC. En los últimos meses se interrumpió un convenio histórico con la Secretaría de Turismo y Deporte, que llevaba más de 20 años elaborando estadísticas sectoriales junto al organismo.
Desde el instituto informaron que a partir de enero de 2026 se producirán cambios en:
La forma de difusión de los datos
La periodicidad de algunos informes
No obstante, aclararon que se buscará mantener la mayor cantidad de indicadores disponibles para los usuarios, respetando estándares internacionales.
La renuncia de Marco Lavagna reabre el debate sobre la independencia técnica del INDEC y deja en suspenso una reforma clave para la medición de la inflación en Argentina.
Mientras tanto, Pedro Lines asumirá la conducción del organismo con la misión de sostener la continuidad estadística y resolver cuándo y cómo se aplicará finalmente el nuevo IPC.