En las últimas horas, el bloque de La Libertad Avanza en el Senado, comandado por Patricia Bullrich, solicitó una sesión especial para el miércoles próximo donde se trataría, únicamente, el proyecto de Reforma Laboral.
El pedido, acercado a Presidencia en las últimas horas, lleva la firma de los principales referentes de los espacios que buscan darle media sanción al proyecto, en un claro guiño al mercado y a los empresarios sobre “flexibilización y modernización” de los vínculos laborales.
El proyecto que estará en debate contiene las principales reformas estructurales que generaron rispideces con los gremios, como el Fondo de Cese Laboral para la creación de un sistema alternativo a las indemnizaciones tradicionales, la ampliación del plazo de prueba para nuevos empleados, la eliminación o reducción de sanciones para incentivar la formalización y la tipificación de los bloqueos sindicales como causal de despido justificado.
El primer desafío que enfrentará el oficialismo será el quórum. La Libertad Avanza confía en contar con el apoyo de los bloques “dialoguistas” para garantizarse los 37 senadores necesarios para dar comienzo al debate. Más aún, supone tener 44 votos en favor de la reforma.
Mientras tanto, José Mayans, el presidente del bloque Justicialista, ya adelantó el rechazo total a la ley, calificándola como un “retroceso en los derechos adquiridos”.
Sin embargo, un sector peronista, en interna abierta por el perfil adoptado frente a las reformas del Gobierno, cree que la votación general está perdida y presiona por una votación artículo por artículo.