La cúpula de la CGT se reunió este viernes y acordó realizar una movilización este miércoles al Congreso, día en el que se debatirá la reforma laboral en el Senado, por iniciativa del oficialismo, que confía en contar con los votos de los bloques “dialoguistas” para darle media sanción al proyecto.
La central obrera respondió, de esta manera, a los sindicatos más combativos, pero evitó ir al paro general, una de las propuestas de los gremios. Asimismo, se dio en la misma semana en la que se suspendieron las reuniones que tenían previstas con los gobernadores “dialoguistas”.
El triunvirato de la CGT propone seguir insistiendo con cambios en el proyecto de la Casa Rosada por la vía del diálogo y no entrar en conflicto con el paro. Sin embargo, trasladaron a los sindicatos la facultad de dictar un cese de actividades con el objetivo de que los trabajadores participen de la movilización.
Dentro de la CGT existen ciertas rispideces respecto de algunos sectores que consideran que el triunvirato tiene que ser más combativo contra el Gobierno Nacional.
Incluso, esta semana el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), que nuclea a líderes sindicales importantes, se manifestó en Córdoba Capital contra la reforma laboral. Esta semana sumaron al referente camionero, Pablo Moyano, quien lanzó duras críticas a la cúpula de la CGT.