A 48 horas del debate de la Reforma Laboral en el Senado, el Gobierno Nacional ultima detalles para consolidar el acuerdo con los gobernadores y garantizarse que el proyecto reciba media sanción en general. En las últimas horas, trascendió que la jefa del bloque libertario, Patricia Bullrich, mantendrá reuniones con mandatarios “dialoguistas” para cerrar el apoyo a la iniciativa.
Si bien no hay una confirmación oficial por parte del oficialismo, algunos gobernadores contaron que fueron notificados respecto de cambios en el proyecto original. El principal conflicto que tiene La Libertad Avanza es el capítulo fiscal, ya que prevé un régimen de Ganancias que afecta la coparticipación de las provincias y eso haría caer muchos votos.
Los gobernadores aseguraron que desde un primer momento se les dijo que “no habría problema” en modificar el capítulo fiscal. Sin embargo, con el correr de las semanas, el Gobierno adoptó una postura intransigente, lo que complicó las negociaciones.
Ahora, lo que el oficialismo prevé, son nuevas redacciones de los artículos vinculados a las cuotas solidarias y otros reclamos de los gremios, además de la eliminación de la posibilidad de que los sueldos se paguen a través de billeteras virtuales, iniciativa que tenía el rechazo de los bancos.
Este martes, Manuel Adorni se reunirá con la mesa política para analizar la cuestión fiscal. Se sumará Luis Caputo, el ministro de Economía, quien estuvo calculando las implicaciones que tendría una eventual baja de Ganancias.
Por su parte, Bullrich y Martín Menem, charlarán con legisladores e intentarán convencerlos de que apoyen la reforma, al igual que la baja en la edad de imputabilidad.