Nuevamente los disturbios corrieron el foco de los reclamos en la marcha organizada por la CGT en las inmediaciones del Congreso, cuyo objetivo es rechazar la reforma laboral impulsada por La Libertad Avanza y que se discute en el Senado.
Militantes de la oposición se enfrentaron con las fuerzas de seguridad, que activaron el protocolo antipiquetes para garantizar que se realice la sesión. La reforma laboral es ampliamente rechazada por el peronismo, la CGT y las dos CTA. Militantes de la Izquierda, que acompañaban la protesta de los jubilados, quisieron avanzar sobre el perímetro de seguridad y derribaron parte del vallado que se puso frente al Palacio Legislativo.
El pico de tensión se produjo cuando manifestantes que se protegían detrás de barricadas improvisadas comenzaron a arrojar bombas molotov contra la Policía. La secuencia fue tomada por cámaras de televisión.
Ante esto, los uniformados respondieron con camiones hidrantes y balas de goma, intentando dispersar a los manifestantes. Según informaron fuentes policiales, el primer cordón de seguridad estaba a cargo de Policía Federal, mientras que el segundo y el tercero estaban a cargo de la Policía de la Ciudad.
Al viralizarse las imágenes, el Presidente, Javier Milei, tuiteó –como es su costumbre- y lanzó: “A los catadores de modales y formas habría que recordarles que del otro lado tenemos esto... Campeones de plumas cobardes ya que frente al mal callan y al que da la pelea, si no usa sus formitas fracasadas, pegan... MAGA. Fin”.
Por su parte, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, dijo que “los violentos que atacaron a nuestras Fuerzas van a ser identificados”. “Estamos resguardando todas las imágenes y ya requerimos a la Justicia las autorizaciones necesarias para avanzar con las individualizaciones. Son decenas de integrantes de grupos de izquierda que actuaron de manera organizada, con violencia premeditada y armamento casero para agredir a nuestro personal y generar caos”, agregó.
En tanto, el ministro del Interior, Diego Santilli, uno de los principales negociadores de la medida, se refirió al asunto y disparó: “Por más bombas molotov que armen, la reforma laboral sale sí o sí. Se les acabó la joda”
“Estos no son defensores de los trabajadores, son DELINCUENTES ORGANIZADOS. Esto es lo que se termina en la Argentina, el apriete a los laburantes y el choreo de la industria del juicio”, agregó.