Las cosas nunca son lo que parecen en la política y las reuniones secretas, lejos de los flashes de los medios de comunicación y la mirada pública son con frecuencia la verdadera naturaleza de los manejos de poder. Así, aunque en público los políticos lanzan sus consignas reaccionarias, en privado la cosa es bastante distinta.
Pareciera ser el caso del intendente de Mar del Plata, Guillermo Montenegro, furioso anti kirchnerista que suele apuntalar su discurso con consignas contra todas las versiones y vertientes K, que fue visto en el club de golf de Quequén tratandod e disimular su encuentro con el empresario Claudio Cirigliano, condenado en el marco de la tragedia de Once vinculado a un entramado de corrupción que costó la vida de 51 personas en febrero del 2012.
El testigo inesperado del encuentro fue el ex concejal radical Alberto Esnaola, entusiasta del golf, que vio en primera persona el encuentro y luego lo comentó en las redes sociales con un posteo en la tarde de ayer:
Hoy vi a Guillermo Montenegro, Intendente de Mar del Plata en uso de licencia, Senador Provincial en ejercicio, ex Ministro de Seguridad de la Capital Federal y aspirante a Ministro libertario.
Que estuviera “camuflado” con una gorra violando una regla de etiqueta de todo club de golf es lo de menos, que quisiera estar tranquilo y no quisiera que nadie lo reconociera podría ser.
Pero sin embargo lo más probable es no quisiera que lo vieran departiendo el almuerzo con el empresario Claudio Cirigliano despues de compartir un vuelta de Golf con el empresario condenando por la Masacre de Once en la que murieron 52 personas. Cirigliano ya cumplió con su condena penal y desde ese lugar nada se le puede reprochar ni mucho menos señalar.
La cuestión hace a quienes construyen su poder señalando y descalificando. “Kukas, kirchneristas, zurdos, casta etc etc”. Montenegro es uno de ellos y de hecho así hizo su campaña para ser electo Senador Provincial y legítimamente ganó en septiembre del 2025.
La pregunta que me hago es, qué hace quien desde una supuesta superioridad moral y política señala a “los malos” para beneficiarse electoralmente, junto a uno de ellos?.
Claudio Cirigliano es un emblema de la corrupcion Kirchnerista, tanto es asi que como ya dije pagó con carcel esa corrupcion.
Ni oculto con gorrita, ni con ningún otro artilugio lo que Montenegro no puede ocultar es su hipocresía.

Lista de turnos del golf en Quequén este domingo por la mañana