La jefa del bloque de senadores de Patricia Bullrich reconoció que el proyecto de reforma laboral impulsado por el oficialismo contiene un error en el régimen de licencias por enfermedad y accidentes no laborales, al no distinguir entre patologías leves y enfermedades graves.
Según explicó, la iniciativa redujo el pago de las licencias sin contemplar situaciones como enfermedades severas, degenerativas o irrecuperables, lo que generó fuertes críticas desde sectores opositores y bloques dialoguistas.
En declaraciones a TN, la senadora afirmó:
“El error no fue haber aclarado las enfermedades severas, degenerativas o irrecuperables. Nos faltó eso y lo vamos a arreglar”.
Además, justificó la omisión señalando que se trata de una ley extensa:
“Eso puede pasar cuando tenés más de 200 artículos”.
Bullrich también remarcó que la legislación vigente tampoco distingue con claridad entre distintos cuadros médicos:
“La ley actual no diferencia entre un esguince y un cáncer”.
El artículo 44 del proyecto fija nuevas condiciones para las licencias por enfermedades o accidentes ajenos al trabajo:
50% del salario para trabajadores sin personas a cargo.
75% del salario para quienes tengan familiares a cargo.
El problema central es que la norma aplica el mismo criterio tanto para afecciones leves como para enfermedades graves, lo que encendió la polémica política y sindical.
La corrección del artículo obligará a que el proyecto regrese nuevamente al Senado, ya que los bloques dialoguistas rechazaron la propuesta del oficialismo de modificarlo mediante una ley complementaria o a través de la reglamentación.
Fuentes parlamentarias indicaron que Diputados avanzará con cambios formales en el texto, lo que reabrirá el debate en la Cámara alta.
Desde La Libertad Avanza aseguraron que la intención es introducir una distinción clara entre:
Enfermedades leves y transitorias.
Enfermedades graves, crónicas o irreversibles.
El objetivo es evitar que trabajadores con patologías complejas sufran una reducción automática de ingresos durante períodos prolongados de tratamiento.
La reforma laboral continúa generando tensiones en el Congreso y se perfila como uno de los ejes más conflictivos de la agenda legislativa. La admisión pública del error por parte de Bullrich marca un giro en la postura oficial y anticipa nuevas negociaciones políticas para destrabar la norma.
Con la modificación del artículo sobre licencias médicas, el Gobierno busca sostener el núcleo del proyecto sin profundizar el rechazo social y parlamentario.