Cada vez está más claro que la gestión de Arturo Rojas frente al municipio de Necochea está casi completamente inactiva, tratando de sostener con gacetillas de propaganda cada vez más ridículas su completa incapacidad de acción. Así, mientras intenta meter debajo de la alfombra la paralización casi total que significó el paro general de este jueves (con una amplia adhesión del Sindicato de Trabajadores Municipales) lanzó un anuncio para comunicar que se regaron las plantas de la Plaza Dardo Rocha.
Anunciando que realiza "un amplio operativo de mantenimiento en espacios públicos" la propaganda municipal informó que hubo cuadrillas desarrollando un intenso cronograma de trabajos en barrios, plazas y sectores urbanos. El operativo constó de corte de pasto en dos plazoletas (Los Tilos III y Barrio 9 de Julio) y el riego de plantas de la Plaza Dardo Rocha (no hay foto). Además, se informó que pasó el camión regador por calles de Quequén, aunque no se especificó dónde.
Para ello la Comuna desplegó su propaganda habitual, difundiendo esas tareas en el aparato de medios de sus funcionarios, que a esta altura son los únicos que sostienen la imagen de la gestión, muy alicaída desde que la Justicia ordenó detener la subasta espurea que intentó llevar adelante sobre el Complejo Casino y que tuvo que ser suspendida en vista de numerosas irregularidades.
Como la mejor defensa es un buen ataque, el municipio se lanzó a tratar de desestimar el impacto del paro en Necochea, aún cuando medio sindicato estuvo participando activamente de la marcha y paró contra la reforma laboral este jueves por la tarde. También con una gacetilla de prensa el municipio intentó bajarle el precio a la protesta sin éxito.
Los municipales vienen elevando el tono de sus reclamos luego de 5 años de negociaciones paritarias a la baja, cubiertas con números capciosos promovidos por la propaganda: de todas las negociacioens realizadas, 3 años estuvieron por debajo del índice de inflación, dos estuvieron empatadas y solo en 2025 superaron por apenas un par de puntos, dejando el poder adquisitivo de los salarios municipales por el piso.
En ese contexto, los municipales se volcaron a la protesta por la reforma laboral pero también en reclamo de una situación que los tiene bastantes disconformes y que se está volviendo incontenible.
De ese modo, la Comuna se apresuró a "militar" contra el paro general, tratando de normalizar la prestación de servicios aunque estos en realidad estuvieron muy limitados. Con ambigüedad y desinformación, la Comuna señaló que Obras Sanitarias tenía una cuadrilla de emergencia disponible (lo que significó que los trabajadores en su mayoría estaban de paro); que en Salud había que consultar a cada CAPS para recibir atención por la adhesión de los trabajadores; y que aunque en el Palacio Municipal la atención era "normal" recomendaban "no concurrir de no ser por un trámite urgente".
Tampoco funcionó la recolección de residuos ni el transporte público, dos importantes concesiones que el municipio debe velar por su funcionamiento. Lo que sí funcionó según la Comuna sin problemas fue la guardia del Hospital y los Jardines Municipales, que en realidad todavía no tienen alumnos porque no han comenzado las clases.
Desafortunadamente el uso inescrupuloso de los organismos oficiales como medios de propaganda política han hecho que en Necochea los comunicados oficiales carezcan de cualquier tipo de credibilidad: las comunicaciones son lanzadas desde la oficina de Legal y Técnica que dirige Ernestro Povilaitis haciendo uso de las herramientas institucionales como si fueran aparatos de propaganda política. Tal es así que incluso han ordenado borrar la mitad del archivo de fotos oficial que mostraba gestiones del pasado sólo porque no corresponden a la gestión de Nueva Necochea.
Así las cosas, el municipio intentó presentar una imagen de normalidad completa mientras literalmente hace agua por todos los costados, anunciando riegos de plantas como gestión de servicios y negando el alto acatamiento que tuvo el paro en las dependencias municipales, más vinculado a la disconformidad de los trabajadores con su salario que a la coyuntura nacional.