27/02/2026 - Edición Nº443

Argentina

El Senado aprobó cambios en la Ley de Glaciares que benefician a la minería y desató una fuerte polémica política

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En una sesión atravesada por tensiones políticas, cuestionamientos reglamentarios y protestas en los alrededores del Congreso, el Senado aprobó la reforma de la Ley de Glaciares que flexibiliza los criterios de protección ambiental y habilita mayor margen de acción para proyectos mineros e hidrocarburíferos en zonas periglaciares.

El proyecto obtuvo 40 votos a favor, 31 en contra y una abstención, y fue celebrado desde los palcos por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, junto al presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem. La iniciativa pasará ahora a la Cámara baja para su tratamiento definitivo.

La jornada comenzó con incidentes provocados por una intervención de la organización ambientalista Greenpeace y denuncias de represión policial contra trabajadores de prensa, lo que tensó aún más el clima parlamentario.

Qué cambia con la nueva Ley de Glaciares

La modificación introduce un giro clave: las provincias podrán definir qué áreas deben ser protegidas, en lugar de aplicar criterios nacionales uniformes. Desde el oficialismo argumentaron que se trata de un reordenamiento técnico que permitirá compatibilizar producción y cuidado ambiental.

Durante el debate, se cuestionó que el texto definitivo del proyecto se conociera recién en el recinto, una vez iniciado el tratamiento. Incluso el senador Luis Juez reconoció la desprolijidad del procedimiento y sostuvo que “el reglamento es la biblia”.

Cómo fue la votación: apoyos cruzados y fractura en el peronismo

El respaldo al proyecto no se limitó al bloque libertario. Acompañaron la iniciativa varios senadores del peronismo y del radicalismo, lo que expuso una fuerte fragmentación interna.

Entre los votos afirmativos se destacaron legisladores peronistas como Lucía Corpacci y Sergio Uñac, además de los integrantes del bloque Convicción Federal. También acompañaron senadores radicales y representantes de fuerzas provinciales.

Por el rechazo votaron los 23 senadores del interbloque Popular, además de referentes del PRO, la UCR y bloques provinciales. Entre ellos se ubicó la presidenta de la Comisión de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Edith Terenzi.

Argumentos del oficialismo: “proteger no es paralizar”

En defensa de la reforma, la senadora Bullrich afirmó que se está “ordenando lo que no estaba ordenado” y remarcó que “proteger no debe ser paralizar”.

La senadora salteña Flavia Royón sostuvo que la ley es “aclaratoria” y que refuerza la protección del agua, mientras que el senador Agustín Coto calificó a la norma vigente como una “ley unitaria” alejada de la realidad productiva de las provincias. Esa postura fue duramente cuestionada por el rionegrino Martín Soria, quien afirmó que el proyecto “no tiene fines ambientales”.

Críticas de la oposición: más discrecionalidad y menos certezas

Desde la oposición, la senadora Anabel Fernández Sagasti advirtió que la reforma “flexibiliza” el cuidado de las zonas protegidas y genera incertidumbre jurídica.

“Se pasa de un paradigma científico a un paradigma discrecional abierto”, sostuvo, y alertó que donde antes había certeza por fallos judiciales, ahora habrá interpretaciones políticas según cada provincia.

Mercosur–Unión Europea: aprobación casi unánime

En la misma sesión, el Senado aprobó el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea con 69 votos afirmativos, 3 negativos y ninguna abstención. El dato político fue el acompañamiento mayoritario del peronismo, a diferencia de lo ocurrido en Diputados.

Solo tres senadores votaron en contra: Juliana Di Tullio, Eduardo “Wado” de Pedro y Cristina López. Según trascendió, consideraron que el acuerdo perjudica a la industria bonaerense y que el Gobierno de Javier Milei no defendió los intereses nacionales en la negociación.

El jefe del bloque peronista, José Mayans, pese a votar a favor, advirtió que la industria argentina no está en condiciones de competir con Europa y pidió que las pymes no queden “libradas a su suerte”.

Cruces y escándalo en el recinto

Uno de los momentos más tensos se produjo cuando el oficialismo intentó adelantar la votación del acuerdo internacional. Mayans enfrentó al presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, y lo acusó de vulnerar el reglamento.

“¿Qué sigue, que votemos que alguien se quede desnudo en su banca?”, ironizó el formoseño en medio del recinto, generando una escena de alto voltaje político.

Uruguay se adelantó a la Argentina

El Gobierno buscaba que Argentina fuera el primer país del Mercosur en ratificar el acuerdo con la Unión Europea. Sin embargo, Uruguay se adelantó por algunas horas, lo que frustró el objetivo político de la Casa Rosada.

Además, persisten dudas jurídicas: la Unión Europea podría aplicar el acuerdo de forma provisoria mientras se revisan aspectos legales, lo que genera incertidumbre sobre su implementación definitiva.

Fernando Iglesias fue designado embajador

Con el quórum justo, el Senado también aprobó la designación de Fernando Iglesias como embajador argentino en Bélgica y ante la Unión Europea. La votación fue de 38 votos a favor, 31 en contra y una abstención.

Las críticas más duras llegaron desde el peronismo. La senadora Carolina Moisés lo calificó de “misógino, violento e ignorante” y sostuvo que su nombramiento es “un error” para la política exterior. En la misma línea, el senador José María Carambia lo describió como “pedante y soberbio”.

Un Congreso bajo tensión y con agenda cargada

Con estas decisiones, el oficialismo sumó triunfos legislativos que el presidente Milei buscará exhibir en la apertura de sesiones ordinarias. Sin embargo, el debate dejó expuestas fracturas internas, cuestionamientos institucionales y un fuerte conflicto en torno a la protección ambiental.

La agenda parlamentaria continuará con el tratamiento de la reforma laboral y el régimen penal juvenil, dos iniciativas que anticipan nuevas jornadas de alta conflictividad política.

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