En un escenario de alta tensión política y sindical, el gobernador Axel Kicillof dio inicio este lunes al 154° período de sesiones ordinarias en la Legislatura bonaerense. Con un discurso centrado en el contraste entre el modelo provincial y las políticas de Javier Milei, el mandatario calificó la situación nacional como una “tragedia económica” y denunció que el Gobierno central actúa como un “desertor y amigo de lo ajeno” al recortar fondos equivalentes a un tercio del presupuesto provincial.
Kicillof detalló indicadores que describen una crisis profunda: aseguró que desde la asunción de Milei cierran cerca de 30 empresas por día y se pierde un puesto de trabajo registrado cada cuatro minutos. Según el gobernador, sectores clave como la construcción han caído un 26% y el consumo de productos básicos como la leche y la carne se encuentra en mínimos históricos. “La macro está mal y la micro está horrible”, sentenció para resumir un plan que tildó de "destrucción masiva de la industria nacional".
Frente a las críticas de la oposición, el gobernador defendió su política de seguridad, afirmando que “prácticamente no hay crímenes impunes” en la provincia, respaldado por una tasa del 96% de esclarecimiento de homicidios. Destacó la incorporación de más de 9.500 patrulleros y solicitó a la Legislatura el tratamiento de una nueva ley para el personal policial.
En educación, el anuncio más relevante fue el decreto para garantizar el acceso universal a la sala de 3 años. Además, reivindicó la intervención en más de 1.000 edificios escolares y la apertura de 202 nuevos centros de salud.La Asamblea Legislativa no fue ajena a las fracturas políticas. El discurso se dio en simultáneo con un paro de 24 horas de estatales, docentes y judiciales. Asimismo, la interna de Unión por la Patria quedó expuesta con la consolidación de figuras que no responden directamente al Ejecutivo en cargos clave del Senado, lo que fuentes de la gobernación interpretaron como un límite cruzado por parte de La Cámpora.
Por su parte, la oposición, encabezada por La Libertad Avanza, calificó la gestión como “agotada”. El diputado Juanes Osaba cuestionó la situación salarial de los policías, señalando que perciben alrededor de $800.000 mensuales, y criticó los déficits estructurales que el discurso oficial habría omitido