La ciudad de Necochea incorporó un nuevo espacio de producción artística con la construcción de un horno de cerámica de barro de tiro invertido en la Escuela Municipal de Artes de Necochea (EMAN). La iniciativa se concretó gracias al trabajo conjunto de la asociación civil Hornos Sin Fronteras, autoridades de la institución educativa y la ceramista y docente Camila Mercado.
Según se informó en una gacetilla de prensa difundida por los organizadores, la obra se llevó adelante mediante cuatro jornadas de trabajo comunitario en las que participaron integrantes de la asociación, docentes, estudiantes y colaboradores de la escuela. El proyecto permitió construir el primer horno de estas características en la institución, que a partir de ahora estará disponible para el desarrollo de actividades pedagógicas y de producción artística.

Desde la organización explicaron que la iniciativa busca promover el trabajo colectivo, fortalecer los vínculos sociales y fomentar la participación ciudadana a través de la cultura. La experiencia se enmarca en la labor que Hornos Sin Fronteras desarrolla en distintos países de América Latina, donde impulsa proyectos vinculados a la producción cerámica sustentable y al intercambio cultural entre comunidades.
La inauguración del horno se realizó en el marco del acto de apertura del ciclo lectivo 2026 de la EMAN. Durante la jornada también hubo presentaciones musicales a cargo de Chino Ibarguren, María Pellejero, Manuel Núñez y Guido Arce, quienes interpretaron versiones de clásicos del folclore, el tango y el rock.
De acuerdo con la información oficial, más de 900 personas se inscribieron para cursar durante el ciclo 2026, una cifra que confirma el crecimiento sostenido de la matrícula de la Escuela Municipal de Artes en los últimos años. Desde la institución destacan que este aumento refleja el interés de la comunidad por las propuestas culturales y educativas que ofrece el espacio.
En ese contexto, la construcción del horno cerámico no solo representa una nueva herramienta para la enseñanza artística, sino también un símbolo del trabajo colaborativo y del acceso comunitario a la cultura, principios que guían las actividades de la escuela y de las organizaciones que participaron en el proyecto.