Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas registraron una nueva caída en febrero y profundizaron la tendencia negativa que atraviesa el sector comercial. De acuerdo con el último informe difundido por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas en comercios pymes se redujeron 5,6% interanual a precios constantes.
El relevamiento también indicó que, si bien en la comparación mensual desestacionalizada se observó un leve crecimiento del 2,6% respecto de enero, ese repunte no alcanzó para revertir la tendencia general.
Con estos números, el sector encadena diez meses consecutivos de caídas, en un escenario donde el consumo permanece debilitado y los comercios deben afrontar costos operativos cada vez más altos.
Desde CAME explicaron que la suba mensual registrada en febrero estuvo vinculada principalmente al inicio del ciclo lectivo, un período que tradicionalmente dinamiza la actividad comercial.
Durante esas semanas se incrementan las ventas de útiles escolares, mochilas, indumentaria y productos vinculados al regreso a clases, lo que generó un movimiento adicional en los comercios.

Sin embargo, el impacto fue limitado. Según el informe, el repunte no logró compensar la caída del 4,2% registrada en enero, por lo que el primer bimestre de 2026 cerró con una retracción acumulada del 5,2%.
Este panorama evidencia que el consumo aún no logra consolidar una recuperación sostenida, pese a algunos movimientos puntuales en determinados momentos del año.
El estudio de CAME también revela un cambio en los hábitos de compra de los consumidores.
En un contexto de ingresos ajustados, las familias priorizan la adquisición de productos esenciales y dejan en segundo plano otros gastos considerados no indispensables.
Además, cada vez es más común que los clientes busquen:
Promociones y descuentos
Ofertas por volumen
Planes de financiación
Pagos en cuotas
Este comportamiento refleja una mayor cautela en el consumo, que impacta directamente en el nivel de ventas de los comercios minoristas.
Mientras la demanda se mantiene débil, los comerciantes también enfrentan presión sobre sus costos operativos.
Entre los factores que más afectan la rentabilidad del sector se destacan:
Altos costos de reposición de mercadería
Carga impositiva elevada
Gastos de servicios y alquileres
Caída en el volumen de ventas
Esta combinación genera márgenes cada vez más reducidos para muchos negocios, especialmente en el caso de las pequeñas y medianas empresas que dependen del consumo cotidiano.
El relevamiento sectorial de CAME mostró que la contracción fue prácticamente generalizada.
De los siete rubros analizados, seis registraron bajas interanuales en febrero, con descensos especialmente pronunciados en algunos sectores.
Los rubros con mayores caídas fueron:
Bazar y decoración: -14,4%
Perfumería: -10,7%
Alimentos y bebidas: -8,7%
Estos números reflejan que incluso áreas vinculadas al consumo cotidiano muestran señales de debilidad.
El único sector que logró escapar a la tendencia negativa fue Farmacia, que registró un leve crecimiento del 0,3% interanual.
El informe también incluyó un relevamiento sobre la percepción de los comerciantes respecto al desempeño de sus negocios.
Los resultados muestran un panorama de preocupación moderada dentro del sector.
52,6% de los comerciantes indicó que la situación se mantiene estable respecto a febrero del año pasado.
38,8% aseguró que sus ventas empeoraron.
Este último indicador refleja un aumento en la cantidad de comerciantes que perciben un deterioro en la actividad, lo que refuerza la tendencia negativa que atraviesa el comercio minorista.
Al analizar las perspectivas para los próximos doce meses, el informe muestra expectativas divididas entre los comerciantes pymes.
Según los datos relevados:
46,6% cree que la situación económica se mantendrá sin cambios
42,9% espera una mejora
10,5% considera que podría empeorar
Este escenario refleja un clima de cautela e incertidumbre en el sector comercial.
La incertidumbre también se traslada a las decisiones de inversión.
De acuerdo con el estudio de CAME:
57,6% de los comerciantes considera que no es un buen momento para invertir
15,5% cree que el contexto representa una oportunidad
26,9% aún no tiene una postura definida
La falta de previsibilidad en variables clave como costos, reposición de mercadería y evolución del consumo aparece como uno de los principales obstáculos para la toma de decisiones.
Para los comerciantes pymes, la recuperación del sector dependerá en gran medida de la evolución del poder adquisitivo de los salarios y de una mayor estabilidad en los costos de reposición.
En ese contexto, el desempeño del consumo durante los próximos meses será clave para determinar si el comercio minorista logra detener la racha de caídas que ya se extiende por casi un año.
Mientras tanto, el panorama continúa marcado por ventas débiles, consumidores más cautelosos y comercios que buscan sostener la actividad en un contexto económico desafiante.