El escenario bélico en Medio Oriente alcanzó una fase crítica tras diez días de hostilidades abiertas entre el bloque liderado por Estados Unidos e Israel y la República Islámica de Irán. La contienda, que se inició el 28 de febrero pasado. Este lunes, la Asamblea de Expertos de Irán confirmó la elección de su hijo, Mojtaba Jamenei, como nuevo guía de la nación, lo que consolida una sucesión dinástica en medio del conflictocon una masiva ofensiva conjunta, resultó en el asesinato del líder supremo iraní, el ayatollah Alí Jamenei.
Desde el comienzo de la guerra, Israel ha informado la ejecución de aproximadamente 3,400 ataques contra territorio iraní, utilizando más de 7,500 municiones para destruir centros de mando, sistemas de defensa aérea y bases de misiles. Por su parte, Estados Unidos ha atacado más de 3,000 objetivos en la primera semana, incluyendo infraestructura naval y bases de drones.
Irán respondió con oleadas de misiles y drones no solo contra Israel, sino también contra bases estadounidenses en Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Bahrein. La organización Hezbollah, tras jurar lealtad al nuevo líder iraní, se unió formalmente a la contienda, lo que desencadenó incursiones terrestres y bombardeos israelíes en el Líbano que ya han dejado al menos 217 muertos y más de 100,000 desplazados.
La economía mundial enfrenta una crisis energética debido al bloqueo iraní del estrecho de Ormuz, por donde circula el 20% del crudo global. El precio del petróleo superó los 100 dólares por barril por primera vez desde 2022, alcanzando picos de 120 dólares. En respuesta, Francia anunció la movilización de un portaaviones y ocho fragatas para intentar reabrir la vía estratégica.
En el plano diplomático, el presidente estadounidense Donald Trump ha exigido la "rendición incondicional" de Teherán y criticó la designación de Mojtaba Jamenei. En contraste, Vladimir Putin expresó su apoyo al nuevo líder iraní, aunque mantuvo una charla "franca y constructiva" con Trump para analizar la situación. China, por su parte, se opuso a cualquier ataque contra la soberanía territorial iraní.
La ONU ha declarado la crisis como una "emergencia humanitaria mayor". En este contexto, el presidente argentino Javier Milei ratificó su alineamiento con EE. UU. e Israel, definiendo a Irán como "el enemigo". El canciller Pablo Quirno confirmó la repatriación exitosa de 248 ciudadanos argentinos que se encontraban en Emiratos Árabes Unidos. Otros países como Rusia y Portugal también han iniciado operativos masivos de evacuación para sus nacionales.