La política de la provincia de Buenos Aires se encuentra en un punto de ebullición debido a la creciente demanda de los jefes comunales por recuperar la posibilidad de ser reelectos sin límites. Los intendentes bonaerenses alineados con el gobernador Axel Kicillof han intensificado la presión para modificar la ley que prohíbe más de dos mandatos consecutivos. De no mediar una reforma legal o un nuevo vericueto judicial, más de ochenta alcaldes deberán abandonar sus despachos en diciembre de 2027, lo que genera una profunda preocupación en las bases territoriales.
La liga de intendentes peronistas ha enviado un mensaje nítido a La Plata: su apoyo al proyecto político nacional y provincial de Kicillof está supeditado a la resolución de este conflicto. Argumentan que, sin la garantía de su propia permanencia, el despliegue territorial para las listas ejecutivas de 2027 no tendrá la misma intensidad. Sin embargo, esta iniciativa enfrenta una fuerte resistencia interna. El Frente Renovador, que fue el principal promotor de la ley en 2016 bajo la gestión de María Eugenia Vidal, rechaza cualquier retroceso en la normativa. Por su parte, La Cámpora también mantiene su oposición, ya que considera que la alternancia es la vía más directa para posicionar a sus propios candidatos sin necesidad de confrontar con los liderazgos locales vigentes.
El argumento central de los alcaldes se basa en la defensa de la "soberanía popular", sosteniendo que el pueblo debe tener la libertad de elegir a sus gestores sin restricciones temporales impuestas por ley. En este sentido, califican la prohibición como una "restricción antidemocrática" y una forma de "proscripción institucional" que debilita la autonomía de los distritos. Figuras como Jorge Ferraresi enfatizan la importancia estratégica de "retener los 70 municipios peronistas" para asegurar la gobernabilidad y el control territorial.
Ante la falta de consenso en el peronismo, el oficialismo provincial busca sumar voluntades en el radicalismo y en sectores vecinalistas que atraviesan situaciones similares.. Intendentes como Guillermo Britos, de Chivilcoy y ex comisario de la Departamental Necochea, y Arturo Rojas, han expresado públicamente la necesidad de eliminar los límites a los mandatos para evitar crisis de liderazgo en el interior bonaerense.
Para los protagonistas de esta puja, el control del municipio representa el último refugio de poder real en un escenario de marcada incertidumbre nacional.