Lo que comenzó como una celebración de verano en una quinta de la localidad de 9 de Abril, partido de Esteban Echeverría, terminó en un violento enfrentamiento armado que dejó un saldo de un delincuente muerto y una organización criminal desarticulada. El operativo, llevado a cabo por la Policía Bonaerense, interrumpió una "pool party" donde se refugiaban integrantes de una peligrosa banda dedicada al robo y adulteración de vehículos.
La génesis de este despliegue policial se remonta a mayo de 2025. En aquel entonces, un enfrentamiento tras el robo de un Toyota Yaris permitió la detención de un sospechoso y el secuestro de su teléfono celular. El peritaje de este dispositivo fue fundamental para los investigadores de la DDI de Lomas de Zamora, ya que reveló el complejo funcionamiento de una red delictiva con una estructura jerárquica sorprendente.
Según los reportes, la banda estaba liderada por un jefe que operaba desde el interior de una cárcel bonaerense. La organización tenía roles perfectamente definidos para garantizar su operatividad: sujetos encargados de la sustracción violenta de rodados (entraderas), proveedores de armas y documentación falsa, especialistas en la adulteración de motores y chasis, choferes y responsables de administrar los fondos ilícitos.
Tras meses de seguimiento y la comprobación de al menos 15 hechos delictivos, la Justicia dictó 33 órdenes de allanamiento. Sin embargo, la urgencia se centró en una propiedad de la zona de 9 de Abril, donde los detectives confirmaron que dos de los sospechosos más buscados participaban de una fiesta con pileta.
El Grupo de Apoyo Departamental (GAD) lideró la irrupción en el predio. Al ingresar, los efectivos fueron recibidos con hostilidad: un joven de 23 años, identificado posteriormente como Diego Ezequiel López, apareció en la planta alta de la vivienda apuntando a los uniformados con un arma de fuego. Los agentes repelieron la agresión, iniciándose un tiroteo que terminó cuando López intentó saltar al vacío hacia un terreno lindero, cayendo herido de muerte con impactos de bala en la cabeza y el pecho.
El fallecido no era un improvisado: poseía antecedentes penales, una orden de captura vigente y el arma que empuñaba figuraba en los registros policiales como robada. Las cámaras de seguridad y grabaciones de los efectivos captaron el momento en que otro hombre también intentaba escapar saltando desde una ventana apenas comenzó el operativo. En el marco global de los 33 allanamientos realizados en distintos puntos, se logró la detención de 15 personas vinculadas a la organización.
La causa ha quedado bajo la órbita de la Unidad Funcional de Instrucción N°3 de Lomas de Zamora, dirigida por el fiscal Javier Martínez. Debido a la muerte de López en manos de la fuerza provincial, el fiscal solicitó la intervención de la Gendarmería Nacional para realizar las pericias técnicas y balísticas en la vivienda, garantizando así la transparencia en la investigación del enfrentamiento.