Por ahora es una idea, aunque su impulsor avanza buscando contactos entre vecinos interesados: el plan de comenzar a cambiar las calles de la ciudad con una forma de pavimento de muy bajo costo y rápida instalación, financiado por la Comuna para los frentistas, sigue difundiéndose en boca de Mario Dahul, quien asegura que si se ejecuta correctamente, se puede comenzar un programa de pavimentación donde cada frentista debería pagar solamente 500 mil pesos.
Dahul viene explicando su propuesta en videos de redes sociales que han ganado fuerte difusión en las últimas semanas. El ex concejal de San Cayetano explicó que Necochea está en condiciones de comenzar a trabajar con una bloquera que produzca sus propios materiales de pavimento reticulado y que si se ponen a trabajar las cuarillas del Municipio, la producción local de bloques podría suministrar lo necesario para calles con cordón cuneta y una vereda de 1,5 mts de ancho.
La idea, inspirada en las calles del sur de Brasil, requiere un estudio más en detalle, aunque en sus principios básicos está la ponderación del bajo costo y la rápida instalación de los bloques. Inicialmente la Comuna debería comenzar a producir y acopiar las piezas de hormigón mientras prepara el terreno de la calle con un proceso especial de fijación de suelo. Dahul calcula que, de tener preparados el acondicionamiento del suelo y la producción de material, en una semana se podrían instalar 100 metros lineales de este tipo de reticulado.
"Preveo un pavimento de 10 metros de ancho, con cordón y con vereda para los vecinos porque esta es otra materia pendiente que tenemos muy seria", señala Dahul en su video.
Hay aproximadamente 4 mil cuadras sin asfaltar en todo Necochea y Quequén y en los últimos 5 años apenas se asfaltaron 6 cuadras de la Avenida 58 entre 79 y 91. El programa de Dahul aspira a cubrir apenas una parte del faltante en una primera etapa que sirva de ejemplo y movilice a los vecinos a involucrarse. Actualmente Dahul está buscando contactarse con vecinos interesados en el plan.
Para financiar las obras, Dahul calcula que serán necesarios convenios entre frentistas y la Comuna, que ofrece la ejecución y la mano de obra a cambio de un importe extra en la boleta de las tasas: a costo de hoy (que Dahul calcula en bolsas de cemento) cada frentista debería abonar unos 500 mil pesos distribuídos en las cuotas de todo el año.
Así, la propuesta ofrece comenzar a programar el asfalto reticulado con la puesta en marcha de una bloquera municipal, que sea financiada por vecinos conveniados previamente. Todo el desafío de la gestión tiene un primer ejemplo en lo que se hizo en san Cayetano, donde al día de hoy diferentes gestiones han sabido mantener la producción de asfalto propio como política de estado municipal.
En Necochea el nivel de desidia ha llegado lo suficientemente lejos como para que la pintura de sendas peatonales y la instalación de cartelería turística fuera de temporada sean presentadas como la ejecución de obras de infraestructura de magnitudes escalares. La vara está tan baja que las autoridades ni siquiera tienen capacidad de ejecutar correctamente la venta de un bien público (como fue el caso del Casino en dos oportunidades desde el 2020), y en vistas de ello es que la propuesta de Dahul no llega como alguna clase de solución mágica o plan salvador, sino como un punto de partida que permita al menos iniciar conversaciones para empezar a tratar el tema del asfalto en algún momento.