El periodismo deportivo argentino está de luto. Este lunes se confirmó la muerte de Marcelo Araujo, uno de los relatores más emblemáticos de la televisión y la radio en el país. Tenía 78 años y su voz quedó marcada para siempre en la memoria de los hinchas que siguieron durante décadas el fútbol argentino.
La noticia fue confirmada por su colega y amigo Fernando Pacini durante una emisión de Radio La Red, donde recordó con emoción al histórico narrador.
“Lamentablemente a la madrugada llegó la noticia de la muerte de Marcelo”, expresó Pacini, quien compartió con él la etapa del programa Fútbol para Todos en la Televisión Pública Argentina.
El periodista también destacó la calidad humana del relator. “Marcelo siempre tuvo una nobleza y una gran generosidad con nosotros”, señaló, al recordar el vínculo profesional y personal que mantuvieron durante años.
Detrás del nombre que se convirtió en marca registrada del relato deportivo estaba Lázaro Jaime Zilberman, nacido el 12 de junio de 1947 en el barrio porteño de Villa Crespo.
Con el seudónimo de Marcelo Araujo, construyó una carrera que lo posicionó como uno de los relatores más influyentes en la historia del fútbol argentino. Desde la década del 70 comenzó a trabajar en medios de comunicación y rápidamente se destacó por su estilo particular al narrar partidos.
Durante aquellos años relató numerosos encuentros internacionales junto al periodista Fernando Niembro, formando una dupla que marcó una época en las transmisiones deportivas.
Uno de los momentos más recordados de su trayectoria fue su rol central en Fútbol de Primera, ciclo que condujo desde 1989 hasta 2004.
Ese programa se convirtió durante años en la referencia televisiva del fútbol argentino, mostrando los resúmenes de cada fecha del campeonato de Primera División.
En ese mismo período, Araujo relató el tradicional “clásico del domingo”, el partido más importante de cada jornada, acompañado por el reconocido comentarista Enrique Macaya Márquez.
Las transmisiones se emitían por señales deportivas como TyC Sports, TyC Max y también por Fox Sports Latinoamérica.
Su estilo descontracturado y pasional lo convirtió en una marca registrada del relato futbolero. Entre sus frases más recordadas aparece una que quedó grabada en la cultura popular del fútbol:
“¿Eso fue penal o yo estoy crazy, Macaya?”
A lo largo de su carrera, Marcelo Araujo relató algunos de los torneos más importantes del fútbol internacional.
Entre ellos se destacan:
Partidos de la Copa Libertadores
Encuentros de la Copa Mercosur
Eliminatorias sudamericanas rumbo a mundiales
Partidos de la Selección Argentina
Transmisiones de la Copa Mundial de la FIFA
Uno de los momentos destacados fue su participación en la cobertura del Copa Mundial de la FIFA 2006, cuando relató los partidos para Canal 9.
En 2009 volvió a ocupar un rol protagónico cuando fue convocado para integrar el equipo de Fútbol para Todos, el sistema estatal que televisó el campeonato argentino durante varios años.
En ese ciclo volvió a narrar el clásico del domingo, acompañado por comentaristas como:
Julio Ricardo
Fernando Pacini
Las transmisiones se emitían por la Televisión Pública Argentina y también por El Nueve.
Posteriormente dejó el programa en 2013 y tuvo un breve regreso en 2014 antes de su salida definitiva.
Además de su labor como relator, Araujo también condujo distintos programas de análisis futbolístico en televisión.
Entre ellos se destacan:
“3 en el fondo”, junto a Julio Ricardo y Ernesto Cherquis Bialo
“Fútbol, el debate”
“Noche de goles”
En 2018 volvió a la pantalla televisiva participando en el programa “Mundial 24” emitido por A24.
Con más de cuatro décadas de trayectoria, Marcelo Araujo fue uno de los grandes narradores del fútbol argentino, con un estilo personal que combinaba emoción, espontaneidad y frases que quedaron en la memoria de los hinchas.
Entre sus amistades dentro del ambiente periodístico se encontraban figuras como el fallecido Mauro Viale, además de Fernando Niembro.
Su muerte genera un profundo pesar en el mundo del deporte y del periodismo, donde su voz acompañó durante años a millones de argentinos frente al televisor cada fin de semana.