En medio de un conflicto que se repite en distintos distritos de la provincia de Buenos Aires, unos 50 productores rurales de Necochea decidieron avanzar con una presentación judicial para exigirle a la Municipalidad que informe en qué se utiliza el dinero recaudado a través de la tasa vial, cuyo objetivo es el mantenimiento de los caminos rurales.
La decisión de acudir a la Justicia se da luego de que, según argumentan, no obtuvieran respuestas dentro de los plazos legales a los pedidos formales de acceso a la información pública. Por ese motivo, optaron por impulsar un amparo colectivo que obligue a la comuna a detallar cuánto recauda por este concepto y cuál es el destino de esos recursos.
El abogado Pablo Abdón Torres Barthe, quien patrocina el reclamo, explicó que la estrategia judicial no apunta a cuestionar la existencia del tributo, sino a garantizar transparencia. “Si uno cuestiona la tasa, es muy difícil ganar y que los jueces te fallen a favor, porque nadie quiere desfinanciar un municipio. Es un tema muy delicado”, señaló. Y agregó: “Lo que hacemos es pedirle a la Municipalidad que nos muestre cuánto recauda por la tasa de caminos rurales, cuánto y en qué la gasta”.
Según detalló el letrado, una vez realizado el pedido administrativo, el municipio cuenta con un plazo de 30 días para brindar la información. En este caso, ese tiempo ya se habría cumplido sin respuesta, lo que habilita la vía judicial mediante el amparo.
La situación en Necochea, sin embargo, no es aislada. Torres Barthe aseguró que lleva adelante acciones similares en otros municipios bonaerenses y que ya existen antecedentes judiciales. “En Henderson ya hay sentencia firme y estamos esperando que la municipalidad finalmente informe qué hace con los fondos. Intentaron cobrarnos 917 mil pesos por copias de documentación, pero el juez les ordenó que presenten todo en formato digital”, explicó en diálogo con la radio 99.9 de Mar del Plata.
En la misma línea, agregó: “En Varadero también tenemos sentencia de primera instancia. La municipalidad apeló, pero como es un amparo, no tiene efecto suspensivo. Ya informaron parcialmente y seguimos avanzando. Ahora iniciamos acciones en General Alvarado y en Necochea”.
Para el abogado, el problema es estructural y atraviesa a distintos gobiernos locales sin distinción política. “La dinámica es la misma en todos los municipios: hay una apropiación sistemática de los recursos sin contraprestación real de servicios”, afirmó.
En el caso puntual de Necochea, el letrado expuso cifras que evidencian un fuerte desfasaje entre lo recaudado y lo invertido. “Podrían recaudar unos 5 mil millones de pesos por tasas de caminos rurales, pero cuando uno mira el presupuesto destinado a ese fin, hay apenas 1.500 millones. La diferencia es enorme y los productores no tienen caminos”, sostuvo.
Pese a la dureza del reclamo, Torres Barthe aclaró que no se oponen al cobro de tasas, sino a su utilización. “No estamos en contra de las tasas. Lo que queremos es que el dinero se destine a lo que corresponde: caminos rurales. La gente quiere caminos para poder vivir, trabajar y acceder a servicios básicos”, indicó.
El deterioro de la red vial rural, advirtió, tiene consecuencias que van mucho más allá de lo productivo y afecta directamente la vida cotidiana en el campo. “Si llueve, no se puede salir. Una descompensación, un accidente, y la persona puede morir porque no hay forma de llegar a un hospital. Es un problema gravísimo”, expresó.
En ese sentido, vinculó esta problemática con situaciones críticas. “En La Dulce falleció una persona porque no tuvo atención médica. Los productores pagan incluso una sobretasa del 30% destinada a salud, pero cuando pasa algo, no hay ambulancia ni médicos. Esto ya está costando vidas”, denunció.
También cuestionó la falta de recursos para emergencias en zonas rurales: “El helicóptero sanitario no está disponible para estas situaciones. Se usa para otras cosas, pero no para resolver emergencias en pueblos alejados”.
Para el letrado, detrás de esta situación existe una lógica de distribución de recursos que perjudica al interior rural. “Como la mayoría de los votos está en las ciudades cabecera, los intendentes destinan los recursos ahí para captar votos. El campo, que representa menos votos, queda abandonado”, afirmó.
Finalmente, advirtió sobre las consecuencias a largo plazo de este escenario. “Los pueblos están desapareciendo porque es inviable vivir sin caminos, sin salud, sin servicios. La conectividad en el campo es el camino, no tenerlo implica aislamiento total”, señaló. Y concluyó: “Hay chicos que pierden hasta un mes de clases por no poder salir cuando llueve. Y además, todo esto encarece los productos, porque las tasas terminan trasladándose a los precios. Esto va mucho más allá de la producción: es una cuestión de igualdad y de condiciones básicas de vida”.