La situación judicial del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ha dado un giro significativo tras la declaración testimonial del piloto Agustín Issin ante el juez federal Ariel Lijo. Durante una comparecencia que se extendió por casi cuatro horas en los tribunales de Comodoro Py, el aviador aseguró que los vuelos privados realizados por el funcionario y su familia desde Punta del Este fueron financiados por el periodista de la TV Pública, Marcelo Grandio. Esta revelación contradice directamente las declaraciones públicas de Adorni, quien había sostenido en conferencia de prensa que él mismo se hizo cargo de los gastos del viaje y los de sus allegados.
La investigación, que inicialmente consideraba el enriquecimiento ilícito, se centra ahora en la hipótesis de dádivas. Según los registros y el testimonio de Issin, el tramo de ida fue abonado por la productora Imhouse SA, de la cual Grandio es accionista. Por su parte, el regreso formó parte de un paquete de diez vuelos contratados por el propio Issin —quien actuó como broker— a la empresa Alpha Centauri S.A. por un valor de 42.250 dólares en efectivo. Ante estas evidencias, el magistrado ordenó un operativo en la sede de Alpha Centauri para recabar documentación contable y solicitó informes fiscales a la ARCA sobre la empresa y el periodista involucrado.
El foco de la Justicia es determinar si estos pagos representan una "retribución de favores" vinculada a los contratos de Grandio con los medios estatales, dado que su productora realiza contenidos para la TV Pública. Aunque el periodista es amigo personal del funcionario y aún no ha sido citado, no se descarta que su situación procesal cambie a la de imputado conforme avance la causa.
Este expediente es solo uno de los tres frentes judiciales que enfrenta Adorni en Comodoro Py. Las otras investigaciones refieren al uso del avión presidencial para trasladar a su esposa en un viaje oficial a Nueva York y a la presunta omisión en la declaración de una propiedad en un country. Mientras el jefe de Gabinete defiende que su patrimonio se construyó en el sector privado durante 25 años, el testimonio de Issin —un piloto con vasta trayectoria en firmas como Latam y Royal Class— coloca su gestión bajo una intensa lupa judicial