Está muy pobre de anuncios la gestión del intendente Arturo Rojas, que lleva varios años presentando trabajos de mantenimiento como si fueran obras de magnitud, estirando a más no poder sus limitaciones para mantenerse a flote: tras el rotundo fracaso de su intento de entrega del Casino (falló al menos dos veces y la Justicia tiene en la mira a varios funcionarios) y frente a la fría relación cultivada con los gobiernos provincial y nacional, la falta de recursos mantiene en poco al intendente, que anuncia la instalación de un pequeño monumento en etapas mientras los vecinos reclaman atención de salud, arreglo de calles y contra la presión económica que imponen los aumentos de tasas automáticos.
Sucede que através de una gacetilla de prensa la Comuna desplegó un operativo de propaganda para mostrar fotos de una plataforma de cemento que se rellenó en la Plaza Dardo Rocha para levantar un monumento más a los Veteranos de Malvinas.
"Bajo la gestión del intendente Arturo Rojas, se están llevando adelante importantes trabajos en la plazoleta ubicada en avenida 59 entre calles 56 y 58, con el objetivo de consolidar un espacio integral y temático dedicado a Malvinas", anunció la prensa municipal. En Necochea y Quequén ya existen dos monumentos distintos a los veteranos y la instalación busca sumarse como una oportunidad que le de un nuevo escenario de gestión al intendente.
Es que lejos de atender la cuestión de los Veteranos, el intendente usa una vez más la causa de Malvinas como una plataforma de propaganda. Durante la gestión Rojas se quitó a los veteranos la concesión del Lago de los Cisnes para habilitar un negocio que instaló cabañas de alquiler en el predio (aunque eso no tiene nada que ver con el espíritu original de la concesión) e incluso se registró el suicidio de un veterano de la guerra en pleno Anfiteatro de la ciudad sin que hubiera mayor atención de la Comuna al tema.
Sin ponerse colorados, en Nueva Necochea prometieron que el nuevo monumento (avenida 59 entre calles 56 y 58) sería colocado el próximo 30 de marzo, buscando llegar a la inauguración oficial el próximo 2 de abril, cuando se haga un acto oficial. Vale decirlo, para remover una vereda y colocar la plataforma, el municipio lleva largos meses exhibiendo una cinta de "prohibido pasar" mostrando una obra sencilla que podía ejecutarse en una semana.
"El proyecto cuenta con la colaboración del artista Hernán Ricaldoni, autor del diseño del nuevo monumento que en su momento se presentó ante el Centro de Veteranos local", indicó la Comuna. El artista necochense es amigo personal del intendente Rojas y se inscribe prácticamente en todo contrato de embellecimiento de la ciudad, con la pintura de murales e instalaciones menores que significan contratos y gastos en estética que apuntala la narrativa oficial.
De cualquier modo, aunque el municipio piensa inaugurar el monumento este 2 de abril, lo cierto es que ni siquiera estará terminado y la presentación (una vez más) es con fines propagandísticos con ocasión de la fecha. Según la Comuna, si bien no estará terminado, el espacio verá "la continuidad de obras a futuro, como la construcción de un bulevar y veredas, que se ejecutarán por etapas de acuerdo a las posibilidades económicas del municipio". Por lo pronto, la instalación ni siquiera contará con luces hasta que no se instalen en una etapa posterior.
En ese contexto es que el intendnete Arturo Rojas intenta subirse al calendario nacional difundiendo un homenaje que, en principio, se ve hecho a las apuradas, a medias y como oportunidad de propaganda con un hecho vistoso. Mientras tanto, las verdaderas necesidades de la población (que sin dudas no está necesitando un tercer monumento de Malvinas) quedan en la lista de espera, como la atención médica en los centros de Salud, el asfalto de alguna de las 4000 cuadras de tierra de la ciudad o la provisión adecuada de servicios de agua y luz, cuyos cortes de suministro ya son parte de la rutina diaria de los vecinos.