Un violento ataque a balazos ocurrido en la madrugada del domingo en la zona norte de Mar del Plata dejó gravemente herido a Lucas Exequiel Figueroa (32), un hombre con antecedentes vinculados a un homicidio ocurrido en 2018. La principal hipótesis de los investigadores apunta a un ajuste de cuentas en el marco de un viejo enfrentamiento entre bandas.
El hecho se registró en el barrio Fray Luis Beltrán, cuando Figueroa caminaba junto a su pareja a pocos metros de su vivienda. Según reconstruyeron fuentes del caso, un automóvil Fiat Cronos de color gris se detuvo de manera repentina en la zona y de su interior descendieron entre cuatro y cinco hombres armados.
Sin mediar palabra, los atacantes comenzaron a disparar de forma directa. Testigos aseguraron que se escucharon más de veinte detonaciones en cuestión de segundos. Figueroa recibió al menos cinco impactos de bala: uno en el abdomen, otro en el pecho, uno en un codo y dos en ambas manos.
Tras la agresión, los autores escaparon rápidamente del lugar, aprovechando la oscuridad y las características del barrio, lo que dificultó su identificación en un primer momento.
La pareja de la víctima y vecinos dieron aviso inmediato al 911, lo que permitió la rápida intervención del personal de emergencias. Una ambulancia del SAME trasladó de urgencia a Figueroa al Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA), donde ingresó en estado crítico producto de la gravedad de las heridas.
Antes de ser asistido, el propio Figueroa alcanzó a manifestar a los efectivos policiales que el ataque estaría vinculado a un hecho ocurrido años atrás y señaló como posibles responsables a integrantes de una banda conocida como “Los Cabitos”, con presencia en la zona norte marplatense.
El trasfondo del caso se remonta al 27 de febrero de 2018, cuando Lucas Iván Cabito fue asesinado tras irrumpir armado en una vivienda ubicada en la zona de Mugaburu al 7600. De acuerdo a la investigación judicial, Cabito ingresó al domicilio efectuando disparos, lo que derivó en la reacción de Figueroa, quien tomó un arma calibre .22 y respondió al ataque.
Gravemente herido, Cabito logró alejarse unos 150 metros antes de caer en la vía pública, donde finalmente falleció pese a la asistencia de vecinos. En tanto, el vehículo en el que había llegado fue hallado incendiado en las inmediaciones.
Durante el proceso judicial, Figueroa sostuvo que actuó en legítima defensa, argumento que fue respaldado por testigos y pericias. Si bien en una primera instancia la causa generó controversias, en 2022 el Tribunal Oral N°3 resolvió absolverlo al considerar que su accionar había sido para resguardar su vida y la de terceros.
Tras aquel episodio, Figueroa se trasladó a Necochea, donde permaneció durante un tiempo. Sin embargo, en 2020 fue detenido en esa ciudad por una serie de robos y también investigado por su presunta vinculación con otro homicidio, aunque en ese caso no se dictó una condena en su contra.
Luego de permanecer alojado en la Unidad Penal de Batán, el hombre había recuperado la libertad recientemente, situación que, según los investigadores, podría haberlo vuelto a exponer frente a viejos conflictos.
En este contexto, la principal línea investigativa sostiene que el ataque sufrido en las últimas horas responde a una represalia por el homicidio ocurrido en 2018, en el marco de una disputa de larga data.
Por estas horas, la Policía trabaja en la recolección de pruebas para identificar a los agresores. Se analizan cámaras de seguridad de la zona y no se descarta que el ataque haya sido planificado.
La causa continúa en plena etapa de investigación, mientras la víctima permanece internada en estado crítico.