Bajo la firme política de “tolerancia cero” contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada, el Estado Nacional ha consolidado un sistema de vigilancia estricto en la Zona Económica Exclusiva (ZEEA). Esta iniciativa es liderada por la Prefectura Naval Argentina, que utiliza tecnología de detección electrónica de vanguardia para localizar buques extranjeros en infracción y asegurar la aplicación efectiva de sanciones económicas.
La coordinación estratégica entre la Prefectura y la Subsecretaría de Recursos Acuáticos y Pesca (SSRAyP) ha sido fundamental para documentar las maniobras de unidades pesqueras que ingresan ilegalmente a aguas nacionales. Entre los casos más emblemáticos se encuentra el del buque BAO FENG, de bandera de la República de Vanuatu. Esta embarcación fue identificada inicialmente el pasado 10 de enero realizando tareas de arrastre a velocidades mínimas dentro de la ZEEA. Debido a esta evidencia, se instruyó un sumario en ausencia que resultó en una multa millonaria de más de 1.262 millones de pesos, sumada al cobro de setecientos noventa y nueve mil pesos por gastos operativos. A pesar de esta sanción, el BAO FENG volvió a ser detectado en infracción recientemente, evidenciando una conducta de reincidencia persistente.
Asimismo, se han registrado otros casos significativos, como el del pesquero HAI XING 2, localizado con patrones de navegación de 4,3 nudos, y el BAO WIN, cuyos movimientos reiterados eran claramente compatibles con prácticas extractivas. Estas detecciones se enmarcan en la Disposición SSRAyP N° 20/2026, una normativa clave que establece criterios objetivos para presumir faltas: cualquier buque extranjero que se desplace a menos de 6 nudos y realice maniobras de pesca se considera automáticamente en infracción.

Un hito en la gestión actual es la capacidad de avanzar en sanciones mediante pruebas electrónicas de alta precisión, sin requerir la captura física inmediata del buque, gracias a las atribuciones policiales de la Autoridad Marítima. Este monitoreo permanente es vital ante la presión de los convoyes internacionales en el Atlántico Sur. Con estas acciones, Argentina reafirma su soberanía y su compromiso con la protección de los recursos naturales y la sostenibilidad de los ecosistemas marinos.