El Gobierno nacional aprobó este martes los nuevos cuadros tarifarios del servicio eléctrico que comenzarán a regir a partir de abril, con incrementos que varían según la distribuidora y la región. La medida fue formalizada mediante resoluciones del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) publicadas en el Boletín Oficial y alcanza a usuarios residenciales, comerciales e industriales.
La actualización se da en el marco del proceso de recomposición tarifaria impulsado por la administración nacional desde la declaración de la emergencia energética en diciembre de 2023, cuando se planteó la necesidad de corregir los precios relativos de la economía, incluyendo los servicios públicos.
En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), las principales distribuidoras ya definieron los nuevos valores. En el caso de Edesur, el incremento será del 1,98% en comparación con marzo, mientras que Edenor aplicará una suba del 2,04%, de acuerdo con lo establecido en la resolución 198/2026 del ENRE.
Ambas empresas trasladarán el ajuste a la totalidad de los usuarios, incluyendo tanto a los hogares con subsidios como a aquellos que no cuentan con asistencia estatal. También estarán alcanzados los clubes de barrio y de pueblo que integran el registro oficial elaborado por el Ministerio de Turismo y Deportes.
Desde el Gobierno señalaron que el mecanismo de actualización tarifaria busca sostener en términos reales la remuneración de las distribuidoras durante el período quinquenal, en línea con las revisiones tarifarias vigentes.
Asimismo, los nuevos cuadros incorporan variables económicas como el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) y el Índice de Precios al Consumidor (IPC), que en febrero registraron subas del 0,99% y 2,90%, respectivamente.
En paralelo, el Gobierno de la provincia de Buenos Aires oficializó un nuevo incremento en las tarifas eléctricas que impactará en los usuarios del interior bonaerense. La medida fue dispuesta a través de la Resolución 173/2026 del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos.
El ajuste será, en promedio, del 1,3% en las facturas residenciales, tanto para quienes reciben subsidios como para quienes no. Según estimaciones oficiales, un usuario sin subsidios con consumo medio pasará de pagar alrededor de $52.000 a $52.650 mensuales, mientras que un usuario subsidiado abonará cerca de $33.700, frente a los $33.300 actuales.
El nuevo esquema tarifario contempla modificaciones en el Valor Agregado de Distribución (VAD), uno de los componentes centrales de la factura eléctrica, junto con la actualización de los precios mayoristas de la energía y el transporte definidos por la Secretaría de Energía de la Nación.
La actualización en la provincia alcanza a las empresas Edelap, Edea, Eden y Edes, que operan en distintas zonas del territorio bonaerense. En todos los casos, los nuevos valores comenzarán a aplicarse sobre los consumos registrados desde abril.
Por este motivo, el impacto concreto en los bolsillos de los usuarios se verá reflejado en las facturas que llegarán entre fines de abril y el mes de mayo.
El aumento de la electricidad se produce apenas un día después de la actualización de las tarifas de gas, en una continuidad de la política oficial orientada a reducir subsidios y trasladar progresivamente los costos reales del sistema energético a los usuarios.
De esta manera, abril comenzará con nuevos incrementos en los servicios públicos, en un contexto económico marcado por la inflación y la reconfiguración del esquema tarifario en todo el país.