El fiscal federal Gerardo Pollicita ha decidido profundizar la investigación por presunto enriquecimiento ilícito contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y su esposa, Bettina Julieta Angeletti. La causa, que busca reconstruir el patrimonio y los movimientos financieros de la pareja, pone el foco en operaciones inmobiliarias inusuales y posibles contradicciones en las declaraciones públicas del funcionario.
Uno de los ejes centrales de la pesquisa es la compra de un departamento de casi 200 metros cuadrados en el barrio de Caballito, realizada el 18 de noviembre de 2025 por un valor de 230 mil dólares. Lo que llamó la atención de los investigadores es la ingeniería financiera de la operación: el 87% del monto total (200 mil dólares) fue financiado a través de un crédito hipotecario otorgado por las propias vendedoras del inmueble, dos jubiladas de 72 años. Para esclarecer el origen de la transacción, la fiscalía citó como testigo al exfutbolista Hugo Morales, quien fuera el dueño original de dicha propiedad.
En paralelo, la Justicia analiza la adquisición de una vivienda en el country Indio Cuá Golf Club, en Exaltación de la Cruz, comprada el mismo mes a nombre de Angeletti. Las sospechas sobre la evolución patrimonial del jefe de Gabinete se incrementaron al detectarse que Adorni no informó la venta de su propiedad anterior en Parque Chacabuco en su última declaración jurada ante la Oficina Anticorrupción.
La investigación también se extiende al plano migratorio. Pollicita solicitó a la Dirección Nacional de Migraciones el historial completo de entradas y salidas del país del matrimonio. Se investiga específicamente un viaje familiar a Aruba a fines de 2024, que habría incluido escalas en Lima y Ecuador. Este dato resulta clave, ya que entraría en contradicción con las declaraciones públicas del funcionario, quien aseguró no haber tomado vacaciones en dos años tras ser cuestionado por la participación de su esposa en viajes oficiales.
Con el pedido de informes sobre expensas, cuentas bancarias y mejoras en las propiedades, la fiscalía busca determinar si existe una inconsistencia insalvable entre los ingresos declarados por Adorni y el vertiginoso crecimiento de sus activos inmobiliarios en el último año.