Este miércoles a las 15 horas, la Cámara de Diputados de la Nación sesionará para tratar un único tema de alto impacto: la modificación de la Ley de Glaciares, iniciativa que ya cuenta con media sanción del Senado y que genera un fuerte rechazo en sectores ambientalistas.
La jornada legislativa arrancó con tensión desde temprano, con protestas, detenciones y un importante despliegue de seguridad en las inmediaciones del Congreso.
Minutos después de las 7 de la mañana, un grupo de activistas de Greenpeace protagonizó una intervención en el Palacio Legislativo. Los manifestantes saltaron las rejas, escalaron uno de los monumentos y desplegaron banderas con consignas dirigidas a los legisladores.
“Diputados, no traicionen a los argentinos” y “La ley de glaciares no se toca” fueron algunos de los mensajes que lograron exhibir durante varios minutos, hasta la intervención de las fuerzas de seguridad.
Desde la organización confirmaron que siete personas fueron detenidas tras el operativo. “Todavía no sabemos a qué dependencias los van a trasladar, pero están todos bien y convencidos de la actividad que realizaron”, señalaron voceros de Greenpeace.
No es la primera vez que el grupo realiza este tipo de acciones: durante el tratamiento en el Senado ya habían protagonizado una protesta con fuerte impacto visual.
La protesta de Greenpeace es apenas una de las expresiones de rechazo previstas para este miércoles. La movilización principal está convocada para las 17 horas, con punto de partida en la intersección de avenida de Mayo y 9 de Julio, rumbo al Congreso.
Entre los participantes se espera la presencia de Daniela Vilar, junto a otros funcionarios del gobierno bonaerense.
La funcionaria advirtió sobre la relevancia del debate: “Hoy se define el futuro de los glaciares, es decir, del agua de millones de argentinos”.
En paralelo, la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT) llevará adelante un “verdurazo por los glaciares” desde las 13 horas, también en las inmediaciones del Congreso.
La iniciativa busca visibilizar el vínculo directo entre los recursos hídricos y la producción de alimentos. “Sin glaciares no habrá agua para producir ni soberanía alimentaria posible”, señalaron desde la organización.
La modificación de la Ley de Glaciares llega a Diputados en un clima de alta sensibilidad social. Organizaciones ambientales, sectores productivos y referentes políticos siguen de cerca una discusión que pone en juego el equilibrio entre desarrollo económico y preservación de recursos naturales estratégicos.
Con protestas en la calle y posiciones enfrentadas dentro del recinto, el Congreso se prepara para una jornada decisiva que podría redefinir el futuro de la protección de los glaciares en la Argentina.