El caso de Antonella Álvarez sigue estremeciendo a Necochea y Quequén por las sospechas que existen alrededor de la investigación, algo que su familia pone de relieve constantemente. Tal es así que, desde ocurrido el caso, el pasado 3 de marzo en una vivienda de Barrio Norte, su entorno organizó varias manifestaciones pidiendo esclarecer las circunstancias en las que se dio el fallecimiento de la joven.
La última, hace apenas una semana, llegó a las puertas del Municipio, donde familiares y amigos pidieron que la investigación sea exhaustiva y que el caso no se disuelva como uno más dentro de la agenda pública. En ese contexto, durante varios minutos, hicieron oir su voz en el hall de la Municipalidad, en la puerta del despacho del intendente Arturo Rojas.
Allí, los padres de la joven, otros familiares y amigos, exhibieron pancartas con la cara de Antonella mientras entonaron cánticos pidiendo que se haga justicia. La idea de quienes participaron de la marcha fue que el propio Rojas los recibiera y les brindara su apoyo en este momento tan terrible que están atravesando.
Sin embargo, del despacho del intendente, no salió nadie. Ni siquiera funcionarios de segundas o terceras líneas. O más aún, representantes del área de Género, que bien podrían intervenir en casos como estos. La desidia de las autoridades municipales fue total, al punto que quienes estuvieron presentes no dejaron escapar la oportunidad de hacerlo notar en las redes sociales.

La falta de tacto o el desinterés por parte del Ejecutivo municipal expone una vez más una metodología de gobierno a espaldas de lo que sucede realmente en la sociedad. Mientras allegados a Antonella Álvarez manifiestan su dolor y su necesidad de llegar a la verdad, el intendente y su equipo hacen oídos sordos a esta demanda.
Lo que más llama la atención es que no haya habido respuesta alguna siendo la manifestación en la puerta del despacho de Arturo Rojas, en un horario de alta circulación dentro de la Municipalidad, al ser un día de semana. Tal vez sea una muestra más de la capacidad de gestión de reclamos que ostenta Nueva Necochea.