En el marco de su participación en un encuentro de la Bolsa de Comercio de Córdoba, la senadora nacional y jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, realizó un exhaustivo análisis de la coyuntura política actual, abordando desde los escándalos internos hasta la reorganización de la oposición.
El factor Adorni: "El cuero duro" en la gestión
Uno de los puntos más destacados fue su referencia al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, envuelto en un escándalo por su patrimonio. Bullrich admitió que el funcionario se encuentra "muy tocado personalmente" por la situación. Al respecto, trazó una distinción basada en la trayectoria: señaló que Adorni, al provenir del sector privado y estar dando sus primeros pasos en la política, "quizás no tiene el cuero tan duro" como ella. A pesar de esto, respaldó la decisión del presidente Javier Milei de sostenerlo en su cargo y pidió "no entrometerse" en el trabajo de la justicia federal, que es donde debe resolverse la cuestión.
Equilibrio interno: Villarruel y el rol del PRO
En cuanto a la dinámica del Senado, Bullrich definió su vínculo con la vicepresidenta Victoria Villarruel como una "relación institucional". Siguiendo las directivas directas de Milei, la senadora enfatizó que su prioridad es "evitar la confrontación" con el objetivo central de lograr la aprobación de las leyes que el Ejecutivo demanda.
Sobre su relación con Mauricio Macri, admitió que no mantienen encuentros frecuentes y que solo lo saludó para su reciente cumpleaños. No obstante, defendió firmemente la decisión de su espacio de integrarse plenamente al Gobierno tras el balotaje de 2023, afirmando que el apoyo no debía ser solo electoral, sino un compromiso de "meter la cabeza en el Gobierno".
Estrategia electoral y el "agujero negro" del medio
Respecto a su futuro político, Bullrich desestimó los rumores sobre una candidatura a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en 2027, calificándolo como un objetivo "muy lejano" frente a su actual tarea legislativa.
Finalmente, lanzó una fuerte advertencia sobre la reorganización del peronismo. Mencionó como ejemplos los acercamientos de figuras como Pichetto hacia Cristina Kirchner y de Monzó y Massot hacia Axel Kicillof.Según Bullrich, estos movimientos indican que la oposición está intentando reconstruirse, mientras que el oficialismo debe evitar la división: "Si no le estamos dando ventaja a los otros", sentenció. En este análisis, caracterizó al "centro" político como un "agujero negro" que obliga a las fuerzas a definirse en uno de los dos lados de la grieta.