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Científicos alemanes: El alcohol ayuda a "ver la realidad"

'El alcohol despierta nuestros sentidos, nos une con el mundo, nos permite verlo tal y como es', aseguró el psicólogo y neurocientífico Ernst Poeppel, citado por el diario alemán 'Bild'.
lunes, 9 de septiembre de 2013 · 12:56
NECOCHEA (Cuatro Vientos) - Científicos alemanes afirman que nuestro cerebro se encuentra adormecido para ver la realidad tal y como es, y solo en un estado "alterado" por el alcohol accedemos a la verdadera realidad.

"El alcohol despierta nuestros sentidos, nos une con el mundo, nos permite verlo tal y como es", aseguró el psicólogo y neurocientífico Ernst Poeppel, citado por el diario alemán 'Bild'.

"El proceso es gradual, uno comienza sintiéndose eufórico ante la realidad, ve todo más divertido, a la gente menos fea, la música popular más agradable, pero ese solo es el primer paso", agregó Ernst, profesor de la Universidad de Múnich.

"Conforme avanzamos en el nivel de alcohol cada vez nos es más clara la verdad detrás del velo", dijo.

Ernst, conocido por sus investigaciones sobre la neuropsicología de la visión y la percepción temporal, demostró que el punto máximo de la embriaguez es cuando uno empieza a percibir la rotación y traslación de la tierra, movimientos físicos que nuestro letargo no nos permite captar.

"Con mayor cantidad de alcohol en la sangre nos hemos dado cuenta que el mundo nos provoca náuseas. La resaca no es más que la reacción posterior a ese shock", finalizó el psicólogo.
 
Terapia
 
Cuando una persona consume alcohol, este se degrada y se transforma en acetaldehído. Si esta sustancia se acumula en el hígado o en otros órganos del cuerpo provoca mareos, vómitos y todas las consecuencias desagradables típicas del exceso de consumo. 

Si este mismo compuesto se acumula en el cerebro, desencadena la liberación de dopamina, un neurotransmisor que está relacionado con la sensación de bienestar y recompensa. Así, cada vez que el individuo bebe, en el cerebro se produce una sensación de placer que hace que se genere una adicción por beber.

Un grupo de científicos de la U. de Chile y del Instituto Milenio de Neurociencia Biomédica están trabajando en una terapia que fue probada en animales y que logró que éstos redujeran en  80% el consumo de alcohol  y pasaran de una conducta de alcoholismo a una de bebedor social o moderado. 

Yedy Israel,  del Programa de Farmacología Molecular y Clínica de la U. de Chile y uno de los líderes de la investigación explica que los ratones de laboratorio con los que trabajan no son capaces de controlar su consumo de alcohol, al igual que las personas que son bebedores crónicos, y por lo mismo pueden consumir el equivalente a 10 cervezas en sólo una hora. 

Con ellos probaron la terapia que consiste en una única inyección en su cerebro que lo que hace es evitar la  acumulación de acetaldehído en ese órgano y por lo tanto bloquear el placer por beber.
 
"Una terapia que transforme alcohólicos en bebedores sociales sería de gran valor”, señala y adelanta que dentro de los próximos proyectos está considerado un estudio clínico para probar esta terapia en humanos. Aunque faltan años, aclara, para que este tratamiento pueda ser usada por personas.

Cuando el acetaldehído del alcohol llega al cerebro hace que la dopamina se libere.  

Por eso, para su terapia, los expertos  usaron un gen capaz de inhibir el acetaldehído y con ello la adicción. Este gen fue incluido en un virus desactivado que sólo se usa como vehículo para llevarlo a su destino. En este caso, el cerebro. 

A través de una sola inyección, que fue aplicada directamente en el sistema nervioso de las ratas, el grupo de animales que era adicto al alcohol y que bebía  hasta ocho gramos de etanol diarios por kilo de peso (algo así como una botella de whisky en humanos) redujo su consumo en un 80%, mientras que el grupo que no bebía se rehusó a hacerlo. "Lo interesante de nuestros estudios es que mediante la terapia génica y el uso de estos virus, podemos bloquear  la ingestión de etanol para toda la vida prácticamente con una sola dosis. Esto, porque logramos modificar la expresión genética de enzimas que están involucradas”, explica Mario Herrera, director del Laboratorio de Neurofarmacología del BNI.  

Las ratas de este estudio pertenecen a la misma familia de animales con las que hace 64 años Jorge Mardones, también de la U. de Chile, demostró que el alcoholismo se heredaba

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