En la madrugada de este domingo, una violenta confrontación callejera culminó con la intervención de los efectivos del Comando de Patrullas. Los incidentes se desarrollaron en la avenida 58, entre las calles 67 y 69, donde un grupo de sujetos comenzó a agredir a otras personas, lo que originó la llegada de la policía con el fin de calmar la situación. Sin embargo, lo que parecía ser una intervención para restaurar el orden se transformó rápidamente en una feroz batalla contra los uniformados.
Durante el altercado, uno de los participantes en la pelea dirigió amenazas directas hacia los agentes. Las agresiones no tardaron en escalar. En medio del caos, uno de los manifestantes comenzó a arrojar piedras y baldosas contra los parabrisas de los patrulleros, mientras que una mujer se abalanzó sobre uno de los efectivos, causándole rasguños en el rostro y los brazos.
El conflicto continuó escalando cuando, en plena plazoleta central de la avenida 58, la misma mujer amenazó con lanzar objetos contundentes a dos oficiales que intentaban reducirla. Su resistencia violenta no solo dificultó el trabajo policial, sino que también puso en riesgo la seguridad de los uniformados y de quienes transitaban por la zona.
La violencia fue tal que, como resultado de la agresión, dos oficiales del Comando de Patrullas resultaron lesionados. Un hombre y una mujer sufrieron lesiones leves durante la confrontación. El agente masculino presentó excoriaciones en el tórax y brazos, mientras que la oficial femenina sufrió una herida sangrante en un dedo de la mano derecha. Afortunadamente, las lesiones fueron de carácter leve, aunque la situación estuvo a punto de generar consecuencias más graves.
La violencia también se extendió a los vehículos de la Policía Bonaerense. Los patrulleros fueron dañados en la parte izquierda delantera y en los parabrisas, tras ser alcanzados por los objetos arrojados durante el ataque. Este tipo de vandalismo no solo refleja una actitud hostil hacia la autoridad, sino también una clara falta de respeto por los bienes públicos y el orden.
Ante la gravedad de los hechos, los agentes de la Policía lograron aprehender a la mujer que encabezaba los ataques. La joven fue detenida y, posteriormente, notificada por la Fiscalía de los delitos de "amenazas", "daño agravado" (en relación con los patrulleros) y "lesiones leves agravadas", debido a que las agresiones fueron cometidas contra personal policial en el ejercicio de sus funciones.
El fiscal a cargo, José Luis Cipolletti, tomó declaración a la acusada y está evaluando la situación procesal de la detenida. La joven podría enfrentar una condena si se comprueba su responsabilidad en los hechos violentos que tuvieron lugar esa madrugada.