El misterio en torno a la desaparición de Gerardo Cáceres, un turista y expolicía, sigue generando consternación en la comunidad de Quequén. Este sábado, el personal encargado de los intensos rastrillajes realizados en la zona encontró nuevas pistas que podrían ser clave para dar con su paradero: se trata de un traje de baño que, según confirmaron fuentes de la investigación, Cáceres habría utilizado el día que se le vio por última vez, el viernes 10 de enero.
El hallazgo de estas prendas se suma a los indicios recolectados días atrás. En búsquedas previas, los efectivos habían localizado una musculosa negra y una de las zapatillas grises que vestía al momento de su desaparición. Según los informes, Cáceres salió esa mañana con dicha indumentaria, sumado a un short negro que habría sido encontrado este sábado por personal de Caballería mientras peinaban terrenos, según pudo saber Diario Cuatro Vientos.
La desaparición de Cáceres movilizó un operativo de búsqueda multidisciplinario en Quequén y sus alrededores. Voluntarios, efectivos policiales y especialistas en rescate han trabajado de manera incansable durante más de una semana, recorriendo zonas costeras, áreas boscosas y terrenos aledaños. A pesar de los esfuerzos, su paradero sigue siendo incierto, lo que incrementa la preocupación de familiares, amigos y de la comunidad en general.
El caso ha generado un fuerte impacto, no solo por la misteriosa desaparición, sino también por la falta de pistas claras que permitan reconstruir qué pudo haberle sucedido a Cáceres. Las autoridades continúan analizando los elementos hallados y no descartan ninguna hipótesis.
La familia del expolicía ha solicitado que cualquier información que pueda ayudar a localizarlo sea comunicada a las fuerzas de seguridad. Mientras tanto, los rastrillajes continúan, con la esperanza de hallar nuevas pruebas que permitan resolver este desconcertante caso.