El caso que involucra al conductor que, en estado de ebriedad, atropelló y mató a un motociclista en la madrugada del domingo pasado, continúa generando conmoción y espera avances claves en la investigación. Las pericias mecánicas previstas para el 4 de febrero próximo serán determinantes para esclarecer las circunstancias del siniestro. Mientras tanto, el acusado seguirá el proceso en libertad, imputado por el delito de homicidio culposo agravado.
El episodio ocurrió en el kilómetro 21 de la Ruta 88 y dejó como víctima fatal a Carlos Cardozo, un hombre de 55 años domiciliado en Batán. Según las primeras informaciones, Cardozo circulaba en motocicleta en la misma dirección que el vehículo implicado, un Ford Fiesta, cuando fue embestido alrededor de las cinco de la mañana. El impacto resultó letal y el conductor del auto, lejos de auxiliar a la víctima, huyó del lugar.

Horas después, el conductor se presentó voluntariamente en el Destacamento Vial de La Ballenera, acompañado por su abogado, y entregó el vehículo. Aunque se negó a brindar una declaración formal, trascendió que sugirió que la moto habría ingresado de manera repentina a la ruta, lo que podría haber dificultado la reacción de los ocupantes del rodado. Esta versión, sin embargo, deberá ser corroborada o descartada por los informes periciales.
Fuentes judiciales confirmaron que el imputado tenía alcoholemia positiva al momento del accidente. Por ello, el fiscal Rodolfo Moure no solo lo acusó de homicidio culposo agravado, sino que también ordenó el secuestro del vehículo y solicitó la suspensión de su licencia de conducir.