Este miércoles se dio inicio a un juicio que deja al descubierto la sombría realidad del abuso infantil en nuestra sociedad. En la sede del Tribunal Criminal 1, se encuentra en el banquillo de los acusados un hombre, señalado por la fiscalía como responsable del abuso sexual con acceso carnal de una niña de apenas 9 años. La violación se habría producido en plena vía pública, un hecho generó un clima de indignación entre los vecinos.
El lamentable hecho ocurrió en la zona de 96 y 67, donde el acusado residía a escasos metros del hogar de la víctima. En el mes de abril de 2023, la pequeña se dirigía a un almacén cuando, según la acusación liderada por el fiscal Marcos Bendersky, el imputado la tomó por la fuerza. En un acto de brutalidad, arrojó a la niña al suelo y procedió a abusar de ella de manera atroz, lo que quedó corroborado posteriormente por los informes médicos obtenidos durante su atención en el hospital.
Este doloroso relato comenzó a tomar forma en el recinto judicial con la declaración de la madre de la menor, quien pudo brindarle un testimonio desgarrador al tribunal. Según su relato, la pequeña llegó a la casa de su hermana, donde intentó compartir la angustia que sentía después de la violación. Mientras pasó la noche en la pijamada con su sobrinito, la niña logró reunir el valor necesario para contar la experiencia traumática que había vivido. Su madre describió la angustia que embargaba a su hija, quien, visiblemente afectada, tardó en poder hablar del abuso que había sufrido.
Por otro lado, el padre de la niña también se presentó ante los jueces Luciana Irigoyen Testa, Ernesto Juliano y Nicolás Lamberti. Contó cómo se enteró del hecho tras regresar a casa después de una larga jornada de trabajo. Con preocupación y desesperación, se sentó junto a su hija y la ayudó a recordar cualquier detalle que pudiera ayudar a identificar al agresor. La niña, en medio de su trauma, mencionó características específicas de su atacante: una bermuda blanca, una remera rosa y tatuajes visibles en su rostro.
El relato del padre, como se destacó en el proceso, reveló que logró identificar a su vecino, un hombre de 30 años originario de Córdoba, como el presunto autor del delito. Él mismo admitió que su primer impulso fue buscar justicia por mano propia, reflejando la cólera y la impotencia que siente un padre al escuchar que su hija ha sido víctima de semejante atrocidad.
Con gran agitación, el padre se dirigió con su cuñado a la vivienda del sospechoso. El encuentro no tardó en convertirse en un violento altercado. Según su declaración, el abuso de poder del presunto agresor llegó a tal punto que, cuando la confrontación fue intensa, tomó a su propio hijo, un bebé, por el cuello, amenazando con hacerle daño si no cesaban las agresiones. Ante esta amenaza, el progenitor relató que se vio obligado a interrumpir la pelea para intentar proteger al pequeño, momento que el presunto violador aprovechó para escapar y esconderse en la casa de un vecino.
Finalmente, la intervención policial se produjo poco después, culminando en la detención del acusado, quien actualmente se encuentra recluido en el penal de Batán, esperando enfrentar la justicia por sus actos.
Con el juicio en marcha, la próxima jornada, programada para el martes a las 9 de la mañana, se anticipa crucial, ya que se presentará un amplio número de testigos que atestiguarán sobre los hechos y el impacto que esta tragedia ha tenido en la comunidad.