El emblemático edificio de la Escuela Municipal de Arte y Centro Cultural Municipal, ubicado en la antigua estación de trenes sobre calle 62 entre 45 y 47, vuelve a abrir sus puertas a las comunidades educativas de Necochea mediante un renovado programa de visitas guiadas impulsado por la Dirección de Educación y la Secretaría de Desarrollo Humano y Políticas Sociales.
El director del Centro Cultural, Sebastián Serqueira, puso en valor la propuesta que comenzó en 2024 y que en este 2025 se amplía con la incorporación de más niveles educativos. “Una de las propuestas del Centro Cultural tiene que ver con las visitas guiadas que implementamos con la idea de abrir un poco más la escuela y fomentar una alfabetización artística en la ciudad”, explicó.

Inicialmente orientada a jardines de infantes, la iniciativa ahora también convoca a escuelas primarias, secundarias e institutos de formación docente. “Somos defensores de la educación artística y del patrimonio que tenemos. Por eso buscamos constantemente maneras de embellecer el lugar y hacerlo accesible para la comunidad”, sostuvo Serqueira.
Las visitas se realizan principalmente por la mañana y, en menor medida, durante el turno tarde. Incluyen un recorrido histórico por la estación de trenes, acompañado por relatos y contextos brindados por historiadores locales como Jorge Freitas, y se complementan con la participación en talleres de música, danza, cerámica, teatro y artes visuales.
“El paseo concluye con un taller plástico en el que los chicos dibujan lo que vivieron durante la visita, una actividad muy valorada tanto por los alumnos como por docentes y directivos”, señaló el director, quien también indicó que las visitas se coordinan vía correo electrónico a emanccmn@gmail.com.

Entre las novedades de este año, Serqueira destacó la recuperación de un nuevo espacio contiguo al edificio principal, donde funcionaba antiguamente una parada de remises a caballo. Allí se construyó un horno de barro y se proyecta la instalación de un escenario al aire libre. “Los chicos pueden jugar y ver cómo se cocían las piezas de cerámica antes. Es una experiencia que enriquece su mirada del arte y del lugar que habitamos”, concluyó.