La Cámara en lo Penal de Esquel anuló una sentencia contra un hombre condenado a dos años y medio de prisión por robo, luego de comprobar que el juez que la dictó había recurrido a inteligencia artificial (IA) para redactar parte de la resolución judicial.
El hecho, inédito en la provincia de Chubut, generó una fuerte repercusión en el ámbito judicial y abrió el debate sobre los alcances éticos y legales del uso de tecnologías automatizadas en decisiones que afectan derechos fundamentales.
Frases que delataron el uso de IA
Según el fallo, los jueces Hernán Dal Verme, Martín Zacchino y Carina Estefanía detectaron la utilización de un asistente automatizado al encontrar frases que no correspondían al lenguaje jurídico habitual. Una de ellas, que resultó clave para la decisión, decía:
“Aquí tienes el punto IV reeditado, sin citas y listo para copiar y pegar.”
Esa línea, según el tribunal, evidenció que el magistrado no había elaborado personalmente el texto, sino que se apoyó en un sistema de inteligencia artificial para redactarlo.
Prohibición expresa en el Poder Judicial
En su resolución, los camaristas recordaron que el Superior Tribunal de Justicia de Chubut (STJ) mantiene una prohibición expresa sobre la delegación de funciones jurisdiccionales en sistemas automáticos o herramientas de IA.
“El uso de estos recursos contradice las directivas del STJ, que establecen que toda resolución judicial debe ser producto del razonamiento humano y no de algoritmos”, remarcaron los jueces.
Evaluarán la conducta del magistrado
Además de declarar la nulidad de la condena, los jueces Dal Verme, Zacchino y Estefanía ordenaron la intervención del Superior Tribunal de Justicia para que evalúe la conducta del magistrado que utilizó la herramienta.
De esta manera, la causa deberá volver a ser analizada desde cero por un nuevo juez, garantizando —según el tribunal— un proceso “basado en la deliberación humana y no en automatismos digitales”.
Un precedente sobre el uso de la inteligencia artificial en la Justicia
El caso marca un precedente histórico en el sistema judicial argentino, ya que es la primera vez que se anula una sentencia por el uso indebido de inteligencia artificial.
Especialistas en derecho digital y ética judicial advierten que, si bien las herramientas de IA pueden servir para tareas de apoyo o gestión documental, su utilización directa en resoluciones judiciales viola principios esenciales de imparcialidad y transparencia.