El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, emitió su voto este domingo en la ciudad de La Plata y aprovechó la jornada electoral para volver a reclamar diálogo al presidente Javier Milei. Tras salir del cuarto oscuro, el mandatario provincial remarcó que mantiene la voluntad de conversar “desde el primer día” con el Gobierno nacional, pero que hasta ahora no hubo respuesta desde la Casa Rosada.
“Todos los días, desde que asumí como gobernador, estoy dispuesto a dialogar con la máxima autoridad nacional. A disposición, tienen mi teléfono las autoridades de la Rosada, úsenlo”, expresó Kicillof durante una conferencia de prensa posterior a emitir su voto.
El pedido del gobernador no es nuevo. En septiembre, luego del triunfo de Fuerza Patria en las elecciones legislativas bonaerenses, Kicillof ya había instado públicamente al presidente Milei a establecer una mesa de coordinación entre Nación y Provincia. Según advirtió, ese llamado “nunca se produjo”, a pesar de los reiterados intentos de acercamiento.
Durante su declaración ante los medios, Kicillof cuestionó la falta de comunicación entre los distintos niveles del Estado y subrayó que esa ausencia de coordinación impacta directamente en la gestión diaria de áreas clave como la salud, la educación, la seguridad y el empleo.
“¿Cómo no van a querer hablar con el gobierno de la Provincia, con 17 millones de habitantes? No se trata de afinidades personales, se trata de coordinar políticas públicas. Hay problemas que no se resuelven desde un escritorio en Buenos Aires”, señaló el mandatario.
Kicillof insistió en que el diálogo “no es un gesto político ni una concesión”, sino una herramienta institucional básica. Según sostuvo, los problemas estructurales de la provincia —desde la pobreza y la inflación hasta el deterioro del empleo— requieren respuestas conjuntas y articuladas entre los distintos niveles del Estado.
Otro de los temas que abordó el gobernador bonaerense fue la posible reforma laboral que el Ejecutivo nacional evalúa impulsar en el Congreso. Kicillof dijo haber recibido información preliminar sobre el proyecto y expresó su preocupación por el contenido de la iniciativa.
“Me llegó una versión sobre lo que se está presentando. Espero que no sea eso lo que van a empujar”, afirmó, al tiempo que cuestionó que el plan “va en la misma dirección de lo que ya se hizo y no funcionó”.
En esa línea, advirtió que las medidas económicas anunciadas hasta ahora no generaron empleo genuino y que el país registra “200.000 nuevos desempleados” en los últimos meses.
“El ajuste no resolvió nada, sólo profundizó los problemas. Las recetas viejas no van a resolver los desafíos de hoy”, completó el mandatario provincial.
Kicillof votó en la Escuela Superior de Sanidad ‘Floreal Ferrara’, ubicada en la capital bonaerense. Llegó acompañado por su esposa, Soledad Quereilhac, y se mostró distendido al conversar con vecinos, sacarse fotos y compartir mates con quienes esperaban su turno.
El gobernador destacó que las elecciones se desarrollan con normalidad en toda la provincia y celebró la alta participación ciudadana. “Siempre una elección nos lleva a un resultado, y ese resultado es la expresión de la voluntad popular. Esperemos que todos estén atentos y respeten lo que el pueblo decida en las urnas”, afirmó.
Antes de retirarse del establecimiento, Kicillof volvió a dejar un mensaje directo al presidente Milei.
“El diálogo no se mendiga ni se impone. Es una necesidad de todos los argentinos. Gobernar no es aislarse ni gritar más fuerte, es escuchar, coordinar y construir soluciones colectivas”, dijo.
Con esta declaración, el mandatario bonaerense volvió a tender una mano política, aunque no exenta de críticas al rumbo económico y social del Gobierno nacional.
En plena jornada electoral, su llamado apunta a instalar en la agenda pública una discusión que excede los comicios: la necesidad de cooperación entre Nación y Provincia en medio de una crisis social y económica que golpea a millones de bonaerenses.