Tras la derrota del peronismo frente a La Libertad Avanza (LLA) en las elecciones legislativas 2025 en la provincia de Buenos Aires, comenzaron a surgir tensiones y pases de factura dentro de Fuerza Patria, el espacio que nuclea al kirchnerismo bonaerense.
El resultado, que dejó al oficialismo medio punto por debajo de los libertarios, reabrió viejas discusiones sobre la estrategia electoral, la integración de las listas y la conducción política del espacio.
La intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, fue una de las primeras en lanzar una crítica abierta.
Con un mensaje en redes sociales —“Cristina tenía razón (no importa cuándo leas esto)”—, la jefa comunal apuntó a que fue un error desdoblar las elecciones nacionales de las provinciales, decisión impulsada por el gobernador Axel Kicillof.
La frase sintetizó el malestar de un sector del kirchnerismo más duro, que considera que la fragmentación del calendario electoral debilitó al peronismo en el territorio bonaerense.
Desde el Instituto Patria sostienen que la elección concurrente hubiera sido más favorable y apuntan directamente a varios intendentes por falta de compromiso:
“No había ni carteles en las calles”, graficaron fuentes cercanas al entorno de Cristina Kirchner.
La presidenta del bloque de senadores de Unión por la Patria, Teresa García, sumó su voz al debate.
En declaraciones a AM 530, consideró que “la estrategia fue equivocada” y remarcó que hubo intendentes que trabajaron mucho y otros que no tanto.
Sus palabras desataron una fuerte reacción en los distritos que responden a Kicillof, donde los jefes comunales defendieron su tarea territorial y cuestionaron las decisiones tomadas a nivel provincial.
El intendente de Ezeiza, Gastón Granados, sostuvo que las listas de diputados nacionales de Fuerza Patria carecieron de “representatividad territorial”.
En diálogo con Led FM, analizó que el electorado bonaerense “no mostró interés en una nómina sin dirigentes de las secciones”.
“Cuando los intendentes estamos representados en las listas o ponemos en juego las secciones, la sociedad nos acompaña más”, explicó Granados.
“Los vecinos no se sintieron identificados con una boleta que no incluía referentes locales”, agregó.
Los intendentes alineados con Kicillof subrayan que solo 36 de los 135 municipios bonaerenses fueron ganados por el peronismo, la mayoría en el conurbano, y atribuyen el resultado a una campaña sin arraigo local.
También remarcan que la lista de diputados nacionales —armada por Máximo y Cristina Kirchner— “no generó entusiasmo entre los votantes”.
El jefe comunal de Ensenada, Mario Secco, fue uno de los más duros en responder.
En diálogo con Radio 10, cuestionó que “a veces quieren agarrar a los intendentes de chivo expiatorio”.
Defendió el trabajo territorial de los municipios y advirtió que “las estrategias electorales que se llevan adelante no siempre dan resultado”.
“Hemos perdido antes con Néstor y con Cristina, y siempre nos volvimos a levantar”, sostuvo Secco, quien anticipó que pedirán el recuento de votos porque “la diferencia con los libertarios es mínima”.
Además, negó que los intendentes se hayan “borrado” durante la campaña:
“Está de moda echarnos la culpa. En 22 años de gestión siempre estuvimos en los 70 puntos de apoyo. Decir que los intendentes nos borramos es una barbaridad”, afirmó.
“Desde el regreso de la democracia, ningún gobernador puso tanto en valor a los intendentes como Axel. Siempre fuimos las mulitas”, ironizó.
Y cerró con una proyección:
“En 2027 a Javier Milei lo vamos a sacar en las urnas. En la provincia hay una dirigencia extraordinaria y un peronismo unido con las centrales obreras, los movimientos sociales y un gobernador fuerte”.
El intendente de Berisso, Fabián Cagliardi, ofreció una lectura menos dramática del resultado.
“En el distrito ganamos y mantuvimos los mismos votos que el 7 de septiembre”, destacó, y consideró que “no fue una mala elección, teniendo a todos en contra”.
Para el jefe comunal, el peronismo logró sumar una banca más en el Congreso, lo que calificó como un avance luego de “20 años sin ganar una elección intermedia”.
Contrario a Mendoza y García, defendió la decisión de desdoblar los comicios, asegurando que “fue un acierto que posicionó al gobernador en otro lugar”.
“La reconstrucción del peronismo es con Axel Kicillof. La gente busca figuras nuevas y la esperanza está en él”, afirmó Cagliardi.
También coincidió en que hubiera sido positivo incluir intendentes en las listas nacionales, ya que “aportan representatividad y cercanía con los votantes”.
La derrota electoral dejó al descubierto las fracturas internas del peronismo bonaerense, que durante la campaña permanecieron contenidas.
Ahora, con el resultado sobre la mesa, los distintos sectores buscan responsables y redefinen su estrategia de cara a 2027.
Entre las diferencias sobre las listas, los cuestionamientos a la conducción de Kicillof y las disputas por el control territorial, el movimiento fundado por Juan Domingo Perón enfrenta un nuevo desafío: reconstruir su unidad en la provincia más poblada del país y volver a conectar con un electorado que le dio la espalda.