La Dirección Nacional de Vialidad (DNV) difundió un nuevo informe técnico que pone la lupa sobre el estado actual de las rutas nacionales y plantea una ambiciosa propuesta de modernización de más de 7.300 kilómetros en todo el país. El documento, que forma parte del programa “Nuevos Corredores Viales Nacionales”, busca mejorar la seguridad y la eficiencia del transporte, con especial atención en los accesos a puertos estratégicos como Rosario, Bahía Blanca y Necochea.
El informe revela problemas estructurales y de capacidad en gran parte de la red vial argentina. Entre los puntos más críticos se destacan la falta de mantenimiento, los cuellos de botella en zonas urbanas, y la insuficiente infraestructura de acceso a los puertos, que hoy enfrentan un crecimiento sostenido del tránsito pesado.
Para Necochea, el diagnóstico cobra especial relevancia. El Puerto Quequén, uno de los principales nodos exportadores del país, continúa expandiendo su actividad agrícola y pesquera, pero los caminos que lo conectan con las rutas nacionales presentan un desgaste notable y una demanda superior a la prevista cuando fueron diseñados.
El documento de Vialidad Nacional reconoce que la actividad portuaria se ha concentrado en unos pocos polos estratégicos: Rosario, Bahía Blanca y Necochea.
“El tránsito de camiones en los accesos a estas terminales tuvo un aumento significativo, pero la inversión en infraestructura vial no acompañó ese crecimiento”, señala el informe.
Esta falta de actualización genera congestión vehicular en épocas de cosecha y colapsos en los accesos urbanos. En el caso de Necochea, la Avenida Circunvalación, la Ruta Nacional 228 y los accesos directos al puerto figuran entre los tramos que requieren obras de ampliación y mantenimiento urgente.
La inclusión de Necochea entre los principales destinos logísticos nacionales refuerza el papel estratégico del Puerto Quequén en el sistema de transporte argentino, especialmente en el flujo de granos y productos agroindustriales hacia el Atlántico.
La DNV también subraya la necesidad de modernizar los corredores viales que conectan la región pampeana, vitales para el traslado de la producción bonaerense hacia los puertos del sur. Entre ellos se destacan la Ruta Nacional 3, que vincula Buenos Aires con el litoral atlántico, y la Ruta 226, que conecta la zona agrícola del centro provincial con Necochea.
Ambos corredores son utilizados por miles de camiones que transportan granos, fertilizantes y combustibles, y presentan tramos con deterioro, baches y falta de banquinas pavimentadas, lo que afecta la seguridad vial y los tiempos logísticos.
El plan de modernización vial propone transformar varios tramos en “Rutas Seguras”, un concepto que incluye:
El objetivo principal es reducir la siniestralidad y mejorar las condiciones de tránsito tanto para el transporte de carga como para los vehículos particulares.
La repavimentación y el mantenimiento integral de los principales corredores se proyectan bajo el modelo de participación público-privada (PPP). Esto permitiría incorporar inversión privada con control estatal, garantizando obras de calidad y una ejecución más ágil.
Según fuentes cercanas al organismo, la idea es priorizar los tramos más utilizados por el transporte agroexportador, como los accesos a Puerto Quequén, una zona que combina actividad portuaria, tránsito turístico y circulación urbana.
La DNV advierte que los ingresos por peaje no alcanzan para cubrir los costos de mantenimiento y que muchos corredores dependen de subsidios estatales. En ese contexto, la modernización de las rutas nacionales aparece como un paso indispensable para sostener la competitividad logística del país y mejorar la seguridad vial.