La Municipalidad de Necochea avanzó con uno de los paquetes de concesiones más importantes de los últimos años. La comisión evaluadora emitió dictamen favorable para tres proyectos estratégicos —Terminal de Ómnibus, fogones de Pinolandia y Camping Las Grutas— que en conjunto superan los $3.700 millones de inversión.
Todos los oferentes obtuvieron el puntaje máximo en la evaluación técnica, lo que los deja en condiciones de ser adjudicados. Sin embargo, el proceso tiene un condimento clave: en los tres casos hubo un único oferente, por lo que ahora la decisión final dependerá del Concejo Deliberante.
El proyecto más ambicioso apunta a transformar la Estación Terminal. La iniciativa está en manos de Gestión E.T.O.N. S.A., firma en formación presidida por Mario Guillermo Rodríguez.
La propuesta contempla una inversión de $1.769.062.725, con un plan de obras que se desarrollará durante 6 años, buscando modernizar un nodo clave para el transporte y el turismo.
El esquema de concesión es de 30 años con posibilidad de extenderse por 10 más, lo que abre un horizonte de gestión privada por hasta cuatro décadas.
En el sector de fogones de Avenida Pinolandia, el proyecto corre por cuenta de L’Incontro S.A., encabezada por los empresarios César Luciano Cambareri y Carlos Germán Díaz.
La iniciativa propone una inversión de $1.200.000.000 con un dato que llama la atención: un plazo de obra de apenas 6 meses. El objetivo es claro: llegar en condiciones a la próxima temporada de verano con un espacio renovado y plenamente operativo.
La concesión también será de 30 años, con opción a 10 adicionales.
El tercer proyecto apunta a reconvertir el Camping Las Grutas bajo un modelo turístico en crecimiento. La propuesta fue presentada por Rune Glamping S.A.S., representada por Natalia Lorena D’Onofrio y Cintia Judit Muñoz.
El plan prevé una inversión de $764.750.000, con desarrollo progresivo durante 3 años, incorporando infraestructura moderna vinculada al concepto de glamping.
En este caso, la concesión será de 20 años con prórroga de 6, marcando un esquema más acotado pero igualmente estratégico.
Uno de los puntos que ya genera ruido en el ámbito político es la falta de competencia en las licitaciones. Al presentarse un solo oferente por proyecto, la normativa exige la validación del Concejo Deliberante.
Esto abre la puerta a un debate que no será meramente técnico, sino también político:
¿hubo suficiente difusión de los pliegos? ¿son competitivas las condiciones? ¿qué garantías existen sobre el cumplimiento de las obras?
Los expedientes ingresarán en los próximos días al Concejo Deliberante, donde serán analizados en comisión antes de llegar al recinto.
Si bien el oficialismo cuenta con herramientas para avanzar, no se descarta que la oposición plantee objeciones o pida mayores precisiones sobre los proyectos y sus protagonistas.