Dirigentes del comercio, nucleados en la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), se reunieron este martes con diputados nacionales para exponer la crítica situación que atraviesan las pequeñas y medianas empresas en Argentina.
El eje central del encuentro fue claro: la fuerte caída del consumo golpea de lleno a las pymes y condiciona cualquier posibilidad de crecimiento.
El presidente de CAME, Ricardo Diab, fue contundente ante los legisladores:
“Podemos trabajar en mejores leyes, pero si no tenemos consumo no podemos transformar nada”.
Además, remarcó que sin demanda activa es imposible sostener la innovación, la generación de empleo y el desarrollo productivo. En ese sentido, planteó que el desafío inmediato es reactivar el consumo interno, directamente ligado al poder adquisitivo de la población.
Durante la reunión, la entidad presentó un memorándum técnico que resume:
El objetivo, según indicaron, es avanzar hacia un esquema que permita mayor previsibilidad, inversión y crecimiento sostenido de las pymes, en un contexto donde —según deslizaron— las medidas oficiales aún no logran impacto real en la actividad.
Entre los puntos más destacados del documento, CAME propuso una serie de modificaciones impositivas para aliviar la carga sobre las pymes:
En materia laboral, la entidad empresaria puso el acento en mejorar los controles y reducir irregularidades vinculadas al sistema de licencias médicas:
Otro de los ejes clave fue el acceso al crédito, donde las pymes encuentran fuertes limitaciones. CAME planteó un cambio de enfoque:
El planteo de CAME se da en un contexto económico complejo, donde la caída del consumo se consolida como el principal obstáculo para la recuperación del sector comercial.
Desde la entidad insistieron en la necesidad de que estas propuestas sean consideradas en el ámbito legislativo para generar condiciones más equitativas y sostenibles para las pymes, uno de los motores clave de la economía argentina.