En un avance fundamental para la gestión libertaria, la Cámara Nacional del Trabajo decidió suspender la medida cautelar que mantenía paralizada la reforma laboral impulsada por Javier Milei. A través de un fallo de la Sala VIII, la justicia dio lugar al pedido del Gobierno para otorgar "efecto suspensivo" a la apelación oficial, lo que permite que los más de 80 artículos cuestionados de la Ley de Modernización Laboral (27.802) recuperen su vigencia inmediata mientras se tramita la revisión definitiva.
Esta resolución anula temporalmente la decisión del juez Raúl Ojeda, quien el pasado 30 de marzo había paralizado 83 artículos de la normativa en sintonía con un reclamo de la Confederación General del Trabajo (CGT). La decisión de la Cámara, que lleva las firmas de los jueces María Dora González y Víctor Arturo Pesino, ha provocado fuertes repercusiones en los tribunales. Expertos legales señalan que otorgar efecto suspensivo en este contexto no constituye una práctica habitual , dado que las cautelares son decisiones provisorias por definición. Asimismo, la situación del juez Pesino ha sido motivo de sospechas, ya que el magistrado está próximo a cumplir 75 años y depende de que el Poder Ejecutivo envíe su pliego al Senado para extender su mandato por cinco años más.
Desde el ámbito oficial, el Ministerio de Capital Humano celebró la noticia asegurando que se declara la vigencia de la reforma laboral. Sin embargo, la Cámara aclaró que aún no se ha pronunciado sobre la constitucionalidad de la ley, sino que simplemente suspendió la cautelar que impedía su aplicación práctica. En paralelo, la Casa Rosada ha redoblado su apuesta judicial presentando un per saltum para que la Corte Suprema de Justicia intervenga de manera directa en el conflicto. Esta jugada es coordinada por el procurador del Tesoro, Sebastián Amerio, en un clima de tensión interna tras críticas del asesor presidencial Santiago Caputo hacia integrantes del máximo tribunal por supuestas operaciones cruzadas.
El escenario social refleja una profunda división. En los comentarios públicos se observa una brecha entre quienes consideran la medida como un triunfo de la democracia legislativa y quienes denuncian un retroceso en los derechos de los trabajadores y una injerencia política sobre el Poder Judicial. Con la reforma nuevamente operativa, la resolución final de esta disputa histórica queda ahora supeditada a lo que decidirá próximamente la Corte Suprema.