En un nuevo capítulo de la histórica disputa diplomática, el Gobierno argentino reafirmó este viernes sus derechos soberanos e imprescriptibles sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. Esta respuesta oficial surge como réplica a declaraciones de altos funcionarios británicos que buscaban ratificar el control del archipiélago como territorio británico, en un escenario influenciado por trascendidos sobre un posible respaldo de Estados Unidos al reclamo de soberanía argentino.
El canciller Pablo Quirno lideró la réplica a través de un comunicado donde calificó la ocupación británica de 1833 como un "acto de fuerza contrario al derecho internacional". Según la postura argentina, dicha acción vulneró la integridad territorial del país y dio origen a una situación colonial que se mantiene vigente hasta hoy. El Presidente Javier Milei se sumó al reclamo reafirmando que las islas "fueron, son y serán argentinas".
Un punto central de la argumentación argentina es el rechazo tajante al principio de "libre determinación de los pueblos" invocado por Londres. El Gobierno sostiene que los habitantes de las islas constituyen una "población implantada" y nunca han sido reconocidos como un "pueblo" por las Naciones Unidas. Por consiguiente, se le resta validez al referéndum de 2013, argumentando que los habitantes no pueden actuar como árbitros en una disputa donde su propio país de origen es parte interesada.
Asimismo, la Cancillería denunció la explotación ilegal de recursos naturales renovables y no renovables en la zona. Se hizo especial énfasis en el desarrollo del yacimiento petrolífero "Sea Lion" por parte de las empresas Rockhopper Exploration Plc y Navitas Petroleum Lp, señalando que estas actividades desconocen los derechos argentinos y violan las resoluciones de la ONU.
Finalmente, Argentina recordó que la Resolución 2065 de la Asamblea General de las Naciones Unidas reconoce la existencia de una disputa e insta a ambas naciones a una solución negociada. El país cuenta con el respaldo de organismos como la OEA, MERCOSUR, CELAC y el Grupo de los 77 y China. El Gobierno manifestó su total disposición para reanudar las negociaciones bilaterales y alcanzar una solución pacífica y definitiva al conflicto