La tensión entre la Universidad de Buenos Aires (UBA) y el Gobierno Nacional ha alcanzado un nuevo pico crítico debido al financiamiento de los hospitales universitarios. Mientras las autoridades académicas denuncian un "ahogo financiero" que pone en riesgo la atención sanitaria de miles de personas, el Ministerio de Capital Humano, dirigido por Sandra Pettovello, califica los reclamos como un intento de "apropiación" indebida de fondos destinados a todo el sistema federal.
El conflicto estalló cuando los directores de los seis centros de salud de la UBA revelaron que, durante los primeros cinco meses de 2026, no se han transferido fondos correspondientes a la partida presupuestaria de este año para gastos operativos. Según la universidad, existe un recorte real del 30% en términos financieros, lo que compromete seriamente la operatividad de instituciones clave como el Hospital de Clínicas, donde se atienden anualmente unas 700.000 personas.
La respuesta del Ejecutivo no se hizo esperar. A través de un comunicado oficial, el Ministerio de Capital Humano aseguró que se están cumpliendo todos los envíos establecidos por la Ley N° 27.798 de Presupuesto 2026, incluyendo salarios y gastos de funcionamiento. Para el Gobierno, el conflicto reside en que la UBA pretende obtener una asignación adicional de casi 80.000 millones de pesos. En términos porcentuales, denuncian que la universidad porteña reclama el 94,5% del fondo total destinado a hospitales universitarios de todo el país, lo que dejaría recursos ínfimos para las universidades de Córdoba, Cuyo y La Rioja. El Ministerio tildó de "inadmisible" esta postura, acusando a la UBA de utilizar amenazas y medidas de fuerza para imponer criterios de distribución.
Desde la UBA replicaron que el propio Gobierno, en su defensa, termina admitiendo la falta de pagos. "El Ministerio reconoce que, a la fecha, aún no se ha transferido ni un solo peso de la partida específica destinada a gastos operativos", señalaron mediante un hilo de tweets. Además, argumentaron que su pedido de fondos es consistente con la magnitud, complejidad y nivel de atención de sus centros, basándose en los antecedentes de ejecución de los años 2024 y 2025.
Este escenario de parálisis financiera ha derivado en medidas de acción directa. Los gremios docentes y no docentes de la UBA confirmaron un cese total de actividades para este miércoles, en el marco de una semana de protestas que también incluye reclamos por la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario y mejoras salariales. La situación proyecta una sombra de incertidumbre sobre el desarrollo científico, la formación académica y, fundamentalmente, la cobertura de salud de los sectores más vulnerables que dependen de estos hospitales.